Por el boom del consumo, la Argentina volvió a importar productos de electrónica y autos en niveles que superan a los de la década del 90.
Según publica el diario La Nación, en 2007 se importaron bienes por US$ 44.780 millones, con lo que se superó en un 31% el récord de 2006, que a su vez había sido el primer año en que se batía el pico de 1998 (US$ 31.377 millones), lo que representa que las compras externas del año pasado fueron un 42,7% superiores a las de 1998.
Igualmente, ya no se importa como en la era del uno a uno. Creció la adquisición de bienes intermedios (insumos para la producción) que hace diez años representaba el 31,9% del total de importaciones, mientras que en 2007 fue el 36%. La importación de maquinaria pasó del 27,1 por ciento del total en 1998 al 24 por ciento el año pasado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Además, este rubro incluye la cada vez mayor llegada de teléfonos celulares, que en el caso de los de uso personal no agregan valor a la producción.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, la compra de piezas y accesorios para maquinarias era el 17,6 por ciento de las importaciones en 1998, y ahora sigue en el mismo nivel.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Uno de los mayores cambios en la composición de la canasta importada es la presencia de bienes de consumo, es decir, los que se notan sobre todo en las góndolas de supermercados, las tiendas de ropa y las casas de electrodomésticos. Pasaron de suponer el 15,4 por ciento en 1998 a sólo el 11 por ciento en 2007, lo que vuelve a evidenciar la acción del peso devaluado y de otras barreras que aplicó el gobierno de Néstor Kirchner para proteger industrias consideradas sensibles, como las del calzado, la textil, la del juguete o la de cocinas, televisores, lavarropas y heladeras.
"Estamos importando juguetes, artículos de camping y de bazar y muebles. No mucho textil, por el dólar y las barreras", relata a La Nación Federico Braun, dueño de la cadena de supermercados La Anónima y Best. "Con la mejora del poder adquisitivo, la gente compra más importado", concluye.
Por último, están los autos y la energía. En 1998, los vehículos representaban el 5,2% del total, y los productos energéticos, el 2,7%. Diez años después, el resultado es un 6% de autos y otro tanto de combustibles. La duplicación de las importaciones energéticas refleja la profundidad de la escasez de gas, electricidad, gasoil y fueloil.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario