En lo que va de la gestión Milei, ya se destruyeron más de 100 mil empleos en la industria
Desde el inicio de la gestión libertaria, 160 empleos industriales por día fueron dados de baja. El PBI industrial per cápita se ubica hoy en niveles similares a los de 1985, lo que implica un retroceso cercano a cuatro décadas.
Un informe elaborado por equipos de investigación de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió sobre un contundente proceso de destrucción de puestos de trabajo en la Industria en la Argentina desde el inicio del gobierno de Javier Milei, con más de 100 mil empleos perdidos desde noviembre de 2023. El estudio vincula esta caída con un retroceso general de la actividad productiva y cambios en la estructura económica.
El informe, elaborado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), analiza la evolución del sector entre 2023 y 2025 y advierte que la destrucción de empleos desde el inicio de la gestión libertaria se da a un ritmo de 160 empleos industriales menos por día desde fines de 2023, lo que refleja un deterioro sostenido del mercado laboral en el sector.
El estudio vincula la destrucción de empleo con la caída de la producción industrial registrada en los últimos dos años.
Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la economía argentina creció apenas 1,3%, mientras que la industria se contrajo 8,3%.
En paralelo, el informe señala que 22 de los 24 sectores industriales registraron retrocesos en su valor agregado entre mediados de 2023 y mediados de 2025, lo que muestra que la crisis se extiende a gran parte del entramado productivo.
Otro indicador crítico es el nivel de utilización de las fábricas. Durante 2024 y 2025, la industria operó por debajo del 60% de su capacidad instalada, lo que implica más de 40% de capacidad ociosa.
Entre las ramas industriales que registraron las mayores caídas, con retrocesos de entre 20% y 25%, aparecen la metalurgia, la industria del calzado, curtiembres, e industrias vinculadas a la construcción.
Otros sectores mostraron mayor resistencia, aunque también registraron caídas más moderadas, como la industria alimenticia, las tabacaleras y el sector del transporte.
Menos industria
El informe de la UBA también advierte sobre un retroceso en la participación de la industria dentro del Producto Bruto Interno (PBI). Según los datos del estudio, el peso del sector pasó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel comparable con el que tenía la Argentina antes de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 80 años.
Además, los investigadores detectaron un proceso de simplificación exportadora. Las exportaciones industriales de mayor valor agregado —las llamadas Manufacturas de Origen Industrial (MOI)— representan actualmente el 28% del total exportado por la industria, cuando en 2011 habían alcanzado el 35%.
Esto implica que la canasta exportadora del sector se concentra cada vez más en alimentos y commodities, con menor contenido tecnológico y menor capacidad de generación de empleo.
El informe también advierte sobre la situación del sector de bienes de capital, considerado clave para el desarrollo industrial.
Entre 2023 y 2025, la producción local cayó casi 25%, mientras que las importaciones crecieron 77%.
A esto se suma el impacto del Decreto 273/2025, que flexibilizó la importación de maquinaria agrícola usada. Entre mayo y octubre de 2025, estas compras externas se multiplicaron por ocho en comparación con el mismo período de 2024.
Según los investigadores, esta tendencia podría afectar al complejo nacional de fabricantes de maquinaria agrícola.
El documento también señala que el sector enfrenta una reducción del apoyo estatal. En el Presupuesto 2026, los recursos y exenciones destinados a la industria registraron un recorte del 40%, mientras que los incentivos se concentraron principalmente en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), orientado a proyectos vinculados a energía, minería y siderurgia.
Finalmente, el estudio advierte que el PBI industrial per cápita se ubica hoy en niveles similares a los de 1985, lo que implica un retroceso cercano a cuatro décadas en términos de producción industrial por habitante.
Los autores concluyen que estos indicadores reflejan un proceso de desindustrialización que, de profundizarse, podría tener impactos estructurales sobre el empleo, la producción y el perfil exportador de la economía argentina.
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