Federico Sturzenegger celebró que los bancos puedan cobrarse los préstamos directamente de los salarios
La Reforma Laboral avala el "código de descuento" en salarios. "Esperemos los bancos puedan desarrollar este mercado con rapidez", dijo Federico Sturzenegger.
El Gobierno confirmó una polémica modificación legal que expone de forma directa los ingresos de los trabajadores. El ministro Federico Sturzenegger celebró abiertamente que, a partir de ahora, los bancos privados tengan la potestad de ejecutar las cuentas sueldo para cobrarse las cuotas de los préstamos.
A través de sus redes sociales, el funcionario detalló la letra chica de la reciente Reforma Laboral. La normativa altera la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) y le otorga a las entidades financieras una herramienta de cobro automático que hasta el momento les estaba vedada.
Qué cambia con la nueva normativa
La medida, que pasó casi desapercibida durante el debate legislativo, modifica de raíz el sistema de retenciones salariales:
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Retención automática: Los bancos ahora podrán otorgar créditos con "código de descuento", lo que significa que la cuota se debitará del recibo de sueldo antes de que el trabajador pueda disponer de su dinero.
Fin de la exclusividad: Históricamente, esta herramienta de cobro garantizado estaba reservada de manera exclusiva para las mutuales sindicales, operando como un límite al avance del sector financiero sobre la nómina salarial.
Apertura del mercado: Al modificar el artículo 132 de la LCT, el Gobierno le abre este lucrativo negocio directamente a los bancos.
La justificación oficial para entregar los salarios
Pese al evidente riesgo de sobreendeudamiento que representa para las familias perder el control sobre el momento exacto en el que se les descuenta el dinero, la postura oficial es de total festejo.
El argumento central del Gobierno para justificar esta medida es que las mutuales cobraban tasas abusivas y operaban bajo la lógica de "cazar en el zoológico". De hecho, el propio Sturzenegger recordó que, durante su gestión al frente de un reconocido banco público porteño, se lamentaba por no tener el permiso legal para competir en ese sector y aplicar esos mismos descuentos automáticos.
Alineado con el discurso del presidente, el ministro aseguró que entregarle esta herramienta de cobro compulsivo a los bancos traerá "alivio en los costos de financiamiento". Según su visión, la entrada de las entidades financieras generará una "baja ostensible en el costo del crédito personal".
Lo cierto es que, bajo la promesa de una baja en las tasas de interés, el salario de los trabajadores pierde su principal escudo protector y queda a merced de la retención inmediata por parte de los bancos.
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