* minutouno.com recopila algunos de los datos más "desopilantes" del cuestionado Índice de Precios al Consumidor. * Para llorar...de risa
CuadroINdec
Por enésima vez en el año, el INDECintenta convencernos de que la inflación marcha a la medida del plan económico y los intereses del gobierno. Esta es la única explicación para datos que, de otra forma, no resisten análisis. Y si no, simplemente fíjese en los números que adjunta en la última edición del IPC.
Por ejemplo, el tomate se consiguió en septiembre a $3,99. Es una lástima que el gobierno no dé la dirección de esa verdulería. La lechuga, durante ese mismo mes, se consiguió a $1,34, y la papa a $1,45. Sorprende que algunos supermercados listen precios que alcanzan al doble de los mencionados durante ese período.
Lo interesante es que, mientras que el mismo INDEC asegura que el tomate, la papa, la batata, la naranja, la banana, la zanahoria, el zapallo y el limón aumentaron, el capítulo “verduras” tuvo una baja de 1,7% ¿Anduvo mal la calculadora científica?
Otro dato maravilloso es que ha bajado la carne. Todos los cortes menos la Nalga tuvieron descensos de entre 0,1% y 1,4%. Lo malo es que con el asado no se puede hacer ensalada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo que no es sorpresivo es que el nivel de la inflación se haya mantenido por debajo del 1%, aún a pesar de la cantidad de artículos de primera necesidad que aumentaron. Lo que sucede es que artículos importantísimos para el quehacer diario bajaron sus costos. Tal es el caso de las “botas para niña” o los “blazers de mujer para invierno”, indispensables en la venidera época estival. Además, el “colectivo urbano” se mantuvo sin variaciones; dato que el INDEK no omite jamás.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Otros datos favorables a la cartera de la dama y al bolsillo del caballero son el marcado descenso de la ropa interior (2,7%) y del importantísimo capítulo de “Flores, plantas y cuidado de animales domésticos”, que descendió 1,1%
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En definitiva, se trata de un error. Involuntario, pero error al fin. Y es nuestro deber disculparnos con el INDEK, que a lo largo de estos últimos meses no ha hecho más que intentar aliviar nuestra aburrida rutina con bromas del más alto vuelo, bromas que hasta comprometen la economía y la estabilidad nacional.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario