La crisis energética costará millones

Economía


  • El ministerio de Economía estima que se gastarán 12.000 millones de pesos durante 2007 para pagar subsidios e importar combustible.
  • Es el costo derivado de no aumentar las tarifas y de evitar los cortes.

Que la crisis energética significaba un gasto para el país, era sabido. Y ahora se sabe de qué número se está hablando, porque un documento elaborado por el ministerio de Economía estima en 12.000 millones de pesos el costo de la crisis energética para todo el año, incluyendo los subsidios al consumo de electricidad y a las importaciones de combustible.

El número estimado no es poca cosa: equivale a casi el 70 por ciento del total de la recaudación impositiva mensual del país y al 50 por ciento del superávit fiscal acumulado en los últimos doce meses.

Una uente de la Presidencia le dijo al diario Clarín que esa suma incluye tres cuentas principales: “los subsidios, el rojo que tiene Cammesa, la empresa que administra el sistema eléctrico, y la compra de energía en el exterior ”.


Esa suma incluye tres cuentas principales: “los subsidios, el rojo que tiene Cammesa, la empresa que administra el sistema eléctrico, y la compra de energía en el exterior”.   


Los técnicos privados consultados por ese matutino señalaron que a principio de año se calculaba para Cammesa un déficit de 3.000 millones en el caso de que el invierno fuera benigno y de 10.000 millones si era crudo y a eso se le sumara sequía. “A esta altura, se puede decir que las condiciones se parecen más al segundo escenario, y todo hace suponer que el monto final del balance será más parecido al número más alto”.

El déficit, surge del precio al que se comercializa la electricidad en el mercado mayorista -unos 120/150 pesos el MW- y de lo que finalmente paga Cammesa a las usinas. Como las generadoras no dan abasto, funcionan las menos eficientes y utilizan combustibles líquidos –más baratos que el gas-. De esa forma, el costo llega a los 750 pesos el MW, porque un MW generado a gas en una central eficiente tiene un costo de entre 30 y 45 pesos, pero usando gasoil, el costo se eleva a 300 dólares y esa diferencia la absorbe el Estado.

Por otro lado, hace falta salir a comprar gas al mercado internacional y ahí se genera un rojo de unos 60 millones de pesos mensuales.

Otro punto a sumar en al cuenta es el Plan Energía Total que lleva adelante el Gobierno para derivar a las casas de familia el gas que utilizan las empresas, de modo de evitar el corte. Para esto, las empresas reciben el combustible líquido mucho más barato, al precio del gas, y el Estado se hace cargo de esta diferencia, que ronda los 900 millones en los tres meses que lleva en vigencia el Plan.

Con los ojos puestos en las elecciones de octubre, los 12.000 millones de pesos son el costo a pagar para no aumentar las tarifas y para evitar los cortes de energía.

Dejá tu comentario