La falta de nafta y gasoil amenaza con complicar el descanso a turistas

Economía


  • Temen que haya un desabastecimiento en la zonas turísticas para este verano
  • Las expendedoras denuncian la falta de gasoil y de nafta.

El expendio de combustibles en el conurbano bonaerense se encuentra en una situación caótica por la disparidad que reina entre los precios del gasoil y las naftas y por la falta de un abastecimiento adecuado, denunció ayer Luis Malchiodi de la Unión de Expendedores de Naftas y Afines (UENyA), según publicó diario Popular.

El dirigente señaló que hay una falta total de intervención reguladora en este mercado y advirtió que si las cosas siguen así, en la temporada de vacaciones “se van a ver problemas muy graves con el turismo”.

“La situación es grave, no hay abastecimiento adecuado en ninguna parte en la Provincia y se ha profundizado la crisis en las tareas relativas al agro”, explicó Malchiodi, que indicó que “hemos pedido correcciones a la Secretaría de Energía, pero no han respondido”.

“Estamos en el medio, recibiendo los insultos de los automovilistas cuando les decimos que no hay combustible y trabajando con una rentabilidad nula”, explicó.

Según su descripción, el panorama es serio para todos los operadores, ya que la escasez la sufren no sólo los eslabones más débiles de la cadena minorista, las estaciones independientes y de bandera blanca, sino también las de propiedad de las refinerías.

En este sentido, Malchiodi reveló que “Shell acaba de cerrar dos estaciones de servicio en la provincia de Santa Fe y Esso está retirando la marca al vencimiento de los contratos”.

“En los centros de veraneo existe preocupación por la crisis ya que se si hay problemas con el agro, qué no va a ocurrir con el turismo”, dijo Malchiodi que aseguró que “lo peor es que esto no se arregla con una suba de precios”.


 


Ayer las estaciones de servicio de la Capital Federal y del Conurbano ofrecían el gasoil con diferencias de precios de hasta 17 por ciento y del 11 por ciento en el caso de las naftas, mientras que la dispersión era aún mayor en el interior del país. El gasoil se vendía con diferencias significativas ya que oscilaba entre 1,539 pesos y 1,799 el litro, equivalente a una diferencia del 16,89 por ciento.

Para enfrentar la mayor demanda de gasoil y evitar desabastecimiento, el gobierno nacional amplió el cupo de importación de este combustible en cerca de un millón de metros cúbicos, y amenazó con sanciones a las petroleras que no abastezcan normalmente al mercado local. Esa sanción consiste en una suma “equivalente a los impuestos y tasas que debería haber abonado (ese agente de mercado) si hubiera importado los volúmenes comprometidos”.

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