La guerra de las medialunas ¿Importa o no importa el tamaño?

Economía

Es ya una comprobación diaria: el proceso de jibarización de las medialunas llegó para quedarse: una docena entre cuatro personas deja a todos con hambre. Pero los panaderos niegan que sus productos se hayan encogido, y dicen que son las grandes cadenas quienes venden facturas cada vez más chicas. Por su parte, las franquicias se defienden y retrucan que “más grande no es necesariamente mejor”.

Las facturas de las confiterías como la gente pesan más”, dispara Gustavo, encargado de una confitería en la zona de Microcentro. “Si hacés la cuenta, las buenas pesan 45, 50 gramos, y las hechas en serie pesan 35”, agrega.

Por otro lado, el gerente de calidad de las Medialunas del Abuelo, Oscar Zanabone, asegura que “lo que nos diferencia no es el tamaño, sino la calidad. Nosotros podemos producir con mejor calidad y a menor costo”.

Los motivos de esta diferencia son variados. Si bien Zanabone reconoce que “el tamaño ayuda”, agrega que el principal motivo por el que sus productos son más baratos es una cuestión de escala:“al ser una cadena, nosotros tenemos capacidad de comprar insumos en mayor cantidad y abaratamos costos”. En otras palabras, “si el panadero de barrio compra 5 bolsas de harina, nosotros compramos 500”.

Romina, de una confitería de Palermo, cuenta que las medialunas siguen teniendo el mismo tamaño, porque si no “los clientes nos matarían”. El costo de cada unidad es de 40 centavos, lo mismo que cuestan las medialunas de las grandes franquicias al público

Gustavo, por su parte, explica: “Si tomamos como ejemplo mil medialunas, con 500 gramos de producto se hacen 1000 de las “grandes” de 50 gramos, mientras que de las de 35 gramos se hacen 1400, y eso es una gran diferencia de costos”. En los precios al público, la docena de facturas en las cadenas ronda los 6$ y en las panaderías, según el barrio, está entre $8 y $10.


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Jorge, otro panadero de la zona de Caballito, es contundente: “la competencia nos arruina la vida”. Zanabone asegura: “nosotros sabemos lo que quiere el cliente, y eso no es necesariamente medialunas tan grandes, sino de calidad”. Queda en el tintero un estudio entre los compradors de medialunas: ¿Será la calidad o el precio sustativamente menor lo que lleva a los consumidores a comprar medialunas en las cadenas franquiciadas?


 


 

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