La modista, la princesa y un tema básico de responsabilidad social

Economía

La noticia cayó como una bomba: la princesa dejaba a su proveedora habitual de ropa porque ésta trabajaba con talleres textiles que no cumplían con los niveles mínimos de sanidad y que apelaban al trabajo esclavo. Un problema de Responsabilidad Social Empresaria (RSE). Graciela Naum, la ex diseñadora de Máxima Zorreguieta se encontraba en un dilema que no era, ni mucho menos, la pérdida de una clienta: su imagen estaba en problema, como consecuencia de su visión del negocio. Pero ¿cómo se hace para ponerse al día?¿Hay tiempo para hacerlo?

Naum le dijo a minutouno.com que “lo primero es tomar conciencia desde arriba hacia abajo”. La modista entendió, luego de recibir la carta de Máxima, que era necesario pedir ayuda.

Se contactó con Pierre Huppert, un experto holandés, y comenzó el cambio. “Antes yo pensaba que pedir facturas era lo máximo que podía hacer un industrial, ahora me doy cuenta que es lo mínimo”. Naum empezó a realizar un relevamiento de los talleres con los que trabajaba, para ver en qué condiciones se hallaban tanto los empleados como los espacios en sí.

El análisis indagó en las condiciones del taller, su peligrosidad e infraestructura, etc. También se buscó que los empleados estuvieran en regla, que se hagan los aportes correspondientes, las cargas sociales y demás condiciones laborales dignas. “Había muchas personas que vivían en los talleres”, cuenta Naum.


 


El problema, los problemas

El sector textil es uno de los más atrasados de la Argentina en lo que hace a la Responsabilidad Empresarial. De acuerdo con un informe publicado por el Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (IARSE), el sector de la industria textil “representa el 25 por ciento del trabajo no registrado en el país, está constituido mayoritariamente por PyMes, altamente tercerizado y sin control del Estado, involucra la trata de personas y el trabajo esclavo”. El mismo informe cita que se trata de “un sector que registró un movimiento en el comercio de las prendas por u$S$ 5.000 millones”, de acuerdo a los últimos datos del IARSE. 

El documento agrega que hay "130 mil inmigrantes bolivianos en situación de trabajo esclavo, pero también un elevado nivel de trata interna, con denuncias de argentinos explotados al mismo nivel".

Tomar conciencia


 


La actitud que tomó Naun es una de las leyes que los promotores de la responsabilidad social empresaria sostienen como pilar: La necesidad de extender las mejores prácticas comerciales y empresariales hacia los clientes y proveedores, haciendo sentir la desventaja que puede causar seguir trabajando con criterios abusivos.



De esta manera se comenzó la tarea de recuperar a la mayor cantidad de talleres posibles. “Nosotros ayudamos a que regularicen su situación, con dinero y guiando la regularización de aquellos que estaban dispuestos”, explica Naum.

Al respecto, la clave es no apresurarse. “Es mejor que vayan de a poco; si hoy podés blanquear a un empleado, hacelo, y mañana será otro”.

 De los 18 talleres que trabajaban con Naum, 4 ó 5 fueron irrecuperables. “Ellos saben que están en falta, pero no les interesa regularizar nada, y te lo dicen en la cara. Con esa gente no trabajo más”.

Esto no es gratuito. “Reconozco que se trata de un cambio oneroso al principio, pero después es muy valioso, y a la larga se termina compensando", sintetiza Graciela.  Un ejemplo de la conciencia que a muchos empresarios argentinos aún les falta.

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