¿La violencia es inseparable de la naturaleza masculina?

Economía


  • Hablar de masculinidad tóxica un día después de la noticia de la muerte de un hincha de Tigre a manos de la hinchada de Chicago no es casual.

“La masculinidad debe demostrarse siempre. No una vez, sino en todos las oportunidades en que esto se exija. La masculinidad hoy vigente no admite derrotas ni vacilación, dudas ni contemplaciones”. Así define el psicólogo Sergio Sinay la motivación principal por la cual los hombres participan diariamente de actos de violencia en pequeña y gran escala.

Hablar de masculinidad tóxica un día después de que la sociedad argentina haya recibido con estupor la noticia de la muerte de un hincha de Tigre a manos de la hinchada de Chicago no es casual. El deporte es uno de los lugares de exhibición del machismo por antonomasia.

La frase pertenece al libro “La Masculinidad Tóxica” en el cual Sinay demuestra que la concepción suicida que tenemos en la sociedad occidental del rol del hombre es lo que contamina y funciona como necesario telón de fondo para las peores catástrofes que vivimos a diario

Pero el fútbol no es el único. Otro de los espacios en que se observa la contaminación tóxica masculina es la manera de conducir los autos, como si fueran armas o extensiones de sus penes. Los accidentes de tránsito subieron al noveno lugar entre las causas de muerte en el mundo lo que significa un millón 200 mil muertes y 50 millones de heridos anuales, dice Sinay, y agrega: “Estudios de la Organización Mundial de la Salud indican que el 90% de los involucrados son hombres y el 75% de las víctimas también. Pero ¿son sólo ellos las víctimas? ¿Y las viudas? ¿Y los padres que pierden sus hijos? ¿Y los hermanos que quedan sin hermanos?” Después de esta sentencia, habría que pensar dos veces antes de mandar a lavar los platos a una conductora.

Pero ¿es esta violencia inherente a la naturaleza masculina? “Algunas versiones del feminismo (las mas radicales y fundamentalistas) se apresurarían a decir que si, lo que nos llevaría a un callejón sin salida” dice Sinay. “La tragedia comienza cuando se habla de naturaleza masculina y se le adscribe la violencia como factor inherente e insustituible. Y cuando, siguiendo esa línea, los hombres creen que ser hombre es ser violento y que se impone demostrar la violencia por esa vía”.

Para que ser hombre no equivalga a ser violento, dice Sinay, es urgente revisar las categorías de 'masculino' y 'femenino'. "Mientras una y otra condición no se acepten como diferentes (…) y que eso no quiere decir que lo diferente debe ser rechazado, la violencia rondará los vínculos intergenéricos y estará también presente en los intragenéricos. Los hombres no sólo establecerán diferencias violentas con las mujeres sino también entre ellos. Todo para demostrar que ellos no son ellas”.

Dejá tu comentario