Latinoamérica no puede prescindir de la plata que mandan los emigrantes
“Autos, Jets, Aviones, Barcos, se esta yendo todo el mundo”. El tema de Serú Girán de fines de los ’70, era también premonitorio de lo que iba a pasar más de 20 años después. La crisis del 2001 trajo colas que se extendían por cuadras frente a embajadas y consulados, buscando la salvadora doble nacionalidad. Buscando irse afuera para mandar unos euros de vuelta a Argentina. Esos euros, las salvadoras “remesas”.
La definición técnica de remesa es “cantidades de dinero enviadas por emigrantes a sus países de origen”. Un fenómeno que se vivió en nuestro país y que, a pesar de la recuperación económica, parece no detenerse.
Sin embargo, muchos economistas opinan que, si bien el dinero desde el exterior tiene un efecto importante en la superación de la pobreza, no influye lo suficiente en el desarrollo económico, por la ausencia de instituciones financieras funcionando en regiones de origen. De acuerdo con la Mesa de Diálogo de la Cooperación Internacional sobre Remesas y Desarrollo, de los 250 millones de envíos de remesas del exterior a Ámerica Latina, el 46% llegan a zonas rurales, sin servicios financieros.
Mandá plata
Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señala que a fines de 2006 los más de 12 millones de latinoamericanos residentes en Estados Unidos enviaron aproximadamente US$ 45 mil millones a sus países de origen. Por su parte, el Banco de España calculó las remesas de inmigrantes a sus países de,origen en 2.540 millones de euros en los cuatro primeros meses del 2007, con un crecimiento del 32,7% respecto al mismo periodo de 2006.
De acuerdo con la entidad bancaria española, la tendencia aumenta anualmente. Las remesas de inmigrantes en 2002 representaron 2.844 millones de euros, cifra que ascendió en 2003 a 3.475 millones, en 2004 a 4.189 millones, en 2005 a 4.936 millones y hasta los 6.807 millones en 2006.
Los dos países de Latinoamérica que más dinero recibieron desde 2002 hasta hoy son México y Brasil. En 2002, de acuerdo con datos, al primero llegaron US$ 9.815 millones, y al segundo US$ 4000 millones. Por su parte, en 2005 el país azteca recibió más de US$ 20 mil millones, y nuestro vecino más de US$6 mil millones. En la Argentina sólo ingresaron durante el año pasado alrededor de US$ 780 millones, poco más del 1%.
Formalizar el sistema
"Las remesas constituyen uno de los programas más grandes y efectivos de alivio de la pobreza y llegan a aproximadamente 30 millones de familias solamente en la región", puntualiza el BID en su estudio.
Sin embargo, varios países, como Estados Unidos o España, primeros a la hora de enviar remesas, están empezando a generar programas piloto para que el dinero que se envía se encauce en instituciones financieras. El gobierno de EE.UU. impulsa un plan piloto con México, Guatemala, El Salvador y Honduras.
España, por su parte, tiene previsto impulsar un conjunto de medidas para facilitar y abaratar el costo de estas remesas que envían los trabajadores extranjeros a través del sistema bancario, a fin de fortalecer el desarrollo financiero de las zonas de origen.
Esto también guarda la intención por parte de gobiernos, bancos comerciales y organizaciones de la sociedad civil de hacer dinero con nuevos servicios financieros, allí dónde la plata solía ir bajo el colchón.





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