Los ravioles del domingo no le temen al aumento del trigo

Economía

* En lo que va del año el consumo de ravioles subió entre un 25 y un 30 %.
* El Gobierno Nacional aumenta retenciones a la exportación, entre otras cosas para impedir que el alza del trigo a nivel internacional impacte sobre el precio de la harina a nivel nacional.


"La bolsa de harina al igual que el resto de los ingredientes de las pastas subieron un 30 por ciento en lo que va del año", explica Claudio García, de la Fabrica de Pastas Sívori de Rivadavia y Puán y agrega que a pesar de esto vendió "un 25 por ciento más de pastas frescas que en diciembre del año pasado".

Los ravioles para tres  personas "con filetto y queso de rallar cuestan 15 pesos", en Sívori.  En lugares como Mazzeo Pasta o Milena los precios son otros y alcanzan hasta los $25, siempre pensando en tres comensales, bastante más que las milanesas con ensalada sin tomate.

Para Laura, encargada del local de Milena en Av. Callao y Melo las ventas "empezaron a subir este mes" porque abrieron hace poco, "en los otros locales sí vendieron 25 por ciento más que el año pasado. En Vicente López y Rodríguez Peña está Mazzeo Pastas. Allí Carlos opinó que "la harina no es el problema, sino el queso que subió un 150 por ciento"

La ruta del raviol
Hasta llegar a nuestra mesa, los ravioles tienen un recorrido largo que empieza en el campo con la siembra del trigo. En esta punta de la cadena están los productores de trigo. Luis Eisaguirre, vicepresidente de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y la Pampa – Carbap- aclara que si bien quieren que se abra la exportación de trigo no quieren que se "perjudique al consumidor" y para esto proponen "subsidiar la bolsa de harina – de consumo interno- en el molino" y  que el Estado solucione  los problemas financieros del molinero si es "necesario".

En el eslabón intermedio están los molinos a quienes no les preocupa tanto "pagar más caro", como la posibilidad de quedarse "sin trigo para moler y hacer harina y fideos para el mercado local". La Argentina produce casi 3 veces la cantidad del trigo que consume y, aunque hay importantes acuerdos de exportación con Brasil, solo podría haber desabastecimiento si el Gobierno impone políticas "inadecuadas" que provoquen que los productores que puedan "retengan el trigo" o que siembren menos el año que viene, cansados de tanta intervención,.
Ayer hubo una apertura parcial de las exportaciones de trigo. Alfredo Biondi, Director del Mercado de Cereales a Término y de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires opinó que "dadas la actual situación de los mercados internacionales del trigo no veía conveniente que se abran los registros de exportación hasta diciembre de este año".
En el eslabón final están los fabricantes de pastas que cada día venden más y quieren seguir haciéndolo. Sin harina, no podrían.

Ya hay alertas sobre el "posible fin de la carne argentina", la faena de vacas y la disminución de rodeos, que no nos pase lo mismo con los ravioles del domingo, depende de una decisión acertada que fomente la producción sin castigar el bolsillo del consumidor. Porque aunque el IPC no suba, la inflación sí, y el fantasma del desabastecimiento puede aparecer. Por el momento las pastas se vienen salvando.
 
Hasta el momento las medidas del Gobierno con respecto al agro no demostraron ser las mejores, ni mucho menos fomentar la producción. La tentación, una vez más, sería intentar contener los precios artificialmente algo que, como se vio hasta el momento, no benefició al consumidor, pero si perjudicó a los productores de trigo. 

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