Los salarios volvieron a perder contra la inflación en marzo y acumulan siete meses de caída
El deterioro del poder adquisitivo persiste, con una baja más marcada en el sector privado y un retroceso sostenido en lo que va del gobierno.
Los salarios registrados, tanto del sector público como del privado, volvieron a perder frente a la inflación en marzo y, con este resultado, se acumulan siete meses consecutivos de deterioro del poder adquisitivo.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el desempeño del mes estuvo impulsado por los sueldos estatales, que crecieron 5%. Dentro de ese segmento, los salarios del ámbito nacional avanzaron 5,8%, mientras que los provinciales lo hicieron 4,7%.
En términos reales, el ingreso público logró una mejora del 1,61% en marzo, aunque mantiene una caída acumulada del 4,39% en los últimos siete meses.
En contraste, los salarios del sector privado registrado subieron apenas 2,1%, lo que implicó una pérdida real del 1,28% en el mes. En la comparación acumulada, el deterioro llega al 4,8% en el mismo período.
El retroceso del poder adquisitivo se da en un contexto de aceleración inflacionaria y refleja una dinámica desigual entre sectores, con el empleo público amortiguando parcialmente la caída que afecta con mayor fuerza a los ingresos privados.
En lo que va de la gestión de Javier Milei, los salarios estatales acumulan una pérdida real del 17,03%, aunque recortaron parte de esa baja en marzo. En el caso de los privados, la caída es del 4,8%, explicada principalmente por el deterioro registrado en los últimos siete meses.
Así, más allá de mejoras puntuales en algunos segmentos, los datos consolidan una tendencia de fondo, los ingresos formales continúan corriendo por detrás de la inflación, con impacto directo en el poder de compra de los trabajadores.
Las jubilaciones mínimas perdieron más de 10% contra la inflación desde que asumió Javier Milei
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) mostró la creciente desigualdad en la evolución del poder adquisitivo según el nivel de ingresos de los jubilados. Mientras los haberes más altos lograron recuperarse frente a la inflación desde el inicio del gobierno de Javier Milei, quienes perciben la mínima junto con el bono extraordinario continúan perdiendo capacidad de compra.
En abril de 2026 los jubilados que cobran un ingreso equivalente a tres haberes mínimos registraron una mejora real del 7,8% respecto del nivel que tenían al inicio de la actual gestión. En contraste, quienes perciben la jubilación mínima más el bono de $70.000 acumularon una caída del 10,3% en su poder adquisitivo durante el mismo período, pese a las actualizaciones mensuales aplicadas por el gobierno.
Esta diferencia está atribuida, principalmente, al congelamiento del bono extraordinario, que se mantiene sin cambios nominales mientras la inflación continúa erosionando su valor real. Lo que genera un impacto directo sobre los ingresos más bajos, que dependen en mayor medida de ese refuerzo para completar sus haberes.
Cuánto cobran hoy los jubilados
Según los cálculos del IARAF, un jubilado que percibe tres haberes mínimos debería cobrar hoy, medido a precios de abril de 2026, unos $1.058.762 para mantener el mismo poder adquisitivo que al inicio del período. Sin embargo, en la práctica ese grupo percibió $1.140.859, lo que refleja una mejora real acumulada.
La situación es diferente para quienes cobran la mínima con bono. En ese caso, el ingreso equivalente actualizado de noviembre de 2023 sería de $502.207, pero el monto efectivamente percibido en abril fue de $450.286, evidenciando una pérdida sostenida.
El economista Nadin Argañaraz también analizó la evolución de largo plazo del poder adquisitivo de las jubilaciones. Según su estudio, comparar períodos cortos puede ocultar el deterioro estructural de los ingresos previsionales.
En ese sentido, estimó que un jubilado que percibe tres haberes mínimos perdió, desde 2017 hasta abril de 2026, el equivalente a 26,1 haberes mensuales de ese año. A valores actuales, esto representa una pérdida cercana a los $51,6 millones.
Para quienes cobran la jubilación mínima, el deterioro también es significativo. La pérdida acumulada equivale a 17,3 haberes mensuales de 2017, es decir, aproximadamente $11,4 millones a valores actuales.
Jubilaciones mínima y el peso del bono congelado
Uno de los puntos clave del informe es el rol del bono extraordinario en la estructura de ingresos de los jubilados que perciben la mínima. Mientras las jubilaciones se actualizan mensualmente bajo el nuevo esquema de movilidad, el bono permanece congelado en $70.000.
Esta situación provoca un deterioro progresivo del ingreso total en los sectores más vulnerables. Así, aunque algunos haberes lograron recomponerse parcialmente gracias a la desaceleración inflacionaria, esa mejora no se traslada de manera completa a quienes dependen del bono para sostener su nivel de ingresos.
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