Mientras avanza el Gobierno busca privatizarla, la Casa de la Moneda imprimirá billetes para Nigeria
Nigeria le encargó a la Casa de la Moneda la impresión de 700 millones en un contrato que se extenderá por los próximos dos años.
El gobierno de Javier Milei avanza en su plan de desguace del Estado y en ese camino uno de los activos de los que pretende desprenderse se encuentra la Casa de la Moneda. La supuesta ineficiencia del Estado es la excusa sobre la que se basa el plan privatizador libertario. Sin embargo este relato, como casi todos los que emanan de la Casa Rosada en los últimos dos años y medio, se choca con la realidad.
Es que mientras avanza el plan privatizador la Casa de la Monea se prepara para volver a encender sus máquinas. No será para imprimir billetes de pesos argentinos sino papeles de Nigeria. La empresa estatal acaba de cerrar un contrato para producir 700 millones de billetes de Nigeria, en una operación que puede darle actividad durante un año y medio o hasta dos años.
Todo ello al mismo tiempo en que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) importa sus billetes desde China y Malta.
El contrato fue firmado bajo la modalidad de fasón: una empresa encarga a un tercero la producción o industrialización de un bien. En este caso, la Casa de Moneda aportará instalaciones, maquinaria y mano de obra. El mandante entregará la materia prima, el diseño y las especificaciones técnicas.
La producción tendrá como destino Nigeria, a partir de compromisos asumidos por De La Rue, la compañía británica que imprime billetes para el Banco de Inglaterra y conserva ese contrato hasta 2028. La operación empezó a gestarse meses atrás, cuando la capacidad ociosa de la imprenta argentina empezó a circular como dato entre compañías del sector. Luego llegaron contactos, una visita de funcionarios de De La Rue y dos técnicos ingleses. La negociación derivó en el acuerdo por unos 700 millones de billetes.
El origen del contrato está en la relación entre el Banco Central de Nigeria y De La Rue. La necesidad de abastecimiento quedó marcada por una crisis política y social que estalló entre 2022 y 2023, cuando el país intentó rediseñar sus billetes de 200, 500 y 1.000 nairas.
En octubre de 2022, el entonces gobernador del Banco Central nigeriano, Godwin Emefiele, con respaldo del presidente saliente Muhammadu Buhari, anunció que los billetes viejos dejarían de tener valor legal el 31 de enero de 2023. El plazo resultó demasiado corto para la capacidad logística disponible.
La población corrió a depositar los billetes viejos en los bancos, pero no encontró efectivo nuevo para retirar. Los cajeros se vaciaron durante varios días y el comercio quedó paralizado en un país donde gran parte de la población depende del dinero físico para comprar comida, pagar transporte y acceder a medicamentos.
La crisis derivó en protestas, ataques contra sucursales bancarias y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Luego, el plazo de canje se extendió hasta diciembre de 2023. Más tarde, la Corte Suprema dictaminó que los billetes viejos conservarían validez legal por tiempo indefinido, para evitar una nueva corrida contra el efectivo.
Avanzada contra la Casa de la Moneda
En 2024 el Banco Central de la República Argentina (BCRA), presidido por Santiago Bausili, licitó la impresión de 540 millones de billetes de 20 mil pesos sin invitar a la empresa estatal como oferente, por decisión de su directorio.
En octubre de 2024, la autoridad monetaria notificó la rescisión parcial de los contratos de producción de billetes. Un mes más tarde, la fabricación quedó detenida. Los nuevos proveedores fueron China Banknote Printing and Minting y Crane Currency Malta, que se repartieron la impresión de billetes de 10 mil y 20 mil pesos.
El golpe sobre la compañía fue profundo. El 1° de julio de 2025, ya con la empresa intervenida, un informe indicó que los contratos rescindidos representaban más del 90% de los ingresos de la sociedad a diciembre de 2023.
Desde entonces, la Casa de Moneda conservó contratos menores con el BCRA, entre ellos el uso de espacio en planta como depósito. Ahora, mientras se prepara para producir nairas, la autoridad monetaria convocó a la licitación 3/2026, destinada a fabricar 400 millones de billetes de 20 mil pesos para poner en circulación entre abril y septiembre de 2027. El ganador todavía no se conoce.
El contrato con Nigeria no despeja el futuro de la empresa estatal. La Casa de Moneda figura entre los activos que el Gobierno evalúa incorporar al programa de privatizaciones, aunque hasta ahora no se fijó un cronograma ni se precisó el formato de una eventual operación.
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