Ni la de Lolo, ni la de Clapton, pero sale miles de dólares

Economía

Cuando se rematan los objetos personales de una estrella de rock, siempre se pagan precios exorbitantes. Pero esta Gibson Les Paul del año 1957, tras la muerte de su dueño, un doctor del estado de Massachussets,  fue vendida en US$ 247 mil, y nunca perteneció a ningún guitarrista reconocido.

¿Por qué? Sucede que el año 1957 fue uno de gran competencia en el mercado de guitarras eléctricas, con Fender (la que usa Eric Clapton, por ejemplo), Gibson (usada por Jimmy Page, entre otros) Rickenbacker (Lennon la usó con los Beatles) y Gretsch (Elvis Presley) intentando mejorar los modelos y las calidades de sus productos.

Hay otros datos que hacen de esta guitarra algo especial. Primero, se trata de una de solo 283 que fueron hechas. Y es una de las pocas que fue construida para zurdos. Hasta ese momento, la mayoría de los guitarristas daba vuelta las cuerdas en las guitarras para derechos.

Por supuesto, los precios de guitarras pertenecientes a famosos son mucho mayores. El mayor precio pagado en un remate por una guitarra  fue US$ 959 mil. Se trataba de una Fender Stratocaster 2956 que había pertenecido a Clapton por 15 años. La “Woodstock Stratocaster” de Jimmy Hendrix se vendió en US$ 325 mil en 1991.

El instrumento musical más caro en un remate no es una guitarra. Se trata de un violín “Stradivarius” que la casa Christie’s vendió en US$ 3.5 millones.

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