Nuevos aumentos en el bioetanol y biodiesel suman presión a los precios de los combustibles
A la par de los aumentos de los biocombustibles, postergaron la suba en los Impuestos a los Combustibles para intentar morigerar su impacto en la inflación.
El gobierno de Javier Milei aprobó este lunes nuevos aumentos en los biocombustibles y suman así presión a los precios que pagan los automovilistas en el surtidor. Así quedó plasmado en las Resoluciones 123/2026 y 124/2026 publicados hoy en el Boletín Oficial con la firma de la secretaria de Energía de la Nación, María Carmen Tettamanti.
Allí se estableció una suba en el precio del bioetanol que quedó en 1.023,152 pesos el litro elaborado a base de caña de azúcar y en 937,750 pesos el elaborado a base de maíz (1,7% incremento) además de 1.858.424 pesos la tonelada de biodiésel (2,7% de aumento).
Entre los considerandos de la medida el Gobierno advirtió que estos aumentos responden a subsanar los "desfasajes resultantes de su implementación y los costos reales de elaboración de los productos", aunque también se justifica los aumentos en el caso de que dicho precio pueda generar "distorsiones" en los precios del combustible fósil en surtidor.
El incremento podría tener impacto en el precio de venta de los combustibles, ya que se utilizan para el corte del 5% en la nafta y el gasoil. Según la consultora Politikón Chaco, durante el mes abril hubo una caída en el volumen de ventas de naftas y gasoil del 5,1% respecto al mes anterior, y de 2,4% frente al mismo período de 2025.
Aumentos postergados
A la par de las subas en los precios de los biocombustibles, el Gobierno dispuso una nueva postergación de los aumentos pendientes en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono con el objetivo de moderar el traslado a precios en surtidores y sostener el proceso de desaceleración de la inflación.
Así, el Gobierno intenta que la suba del precio del petróleo, que por la guerra en Medio Oriente aún se mantiene en niveles cercanos a los 100 dólares por barril, no impacte de lleno sobre los automovilistas, pero especialmente sobre los costos de transporte que luego son trasladados a los bolsillos de los consumidores.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 405/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
La norma modifica el Decreto 617/2025 y extiende hasta el 30 de junio el esquema de diferimiento de las actualizaciones impositivas que gravan a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. De esta manera, los incrementos remanentes correspondientes a las actualizaciones de 2024, 2025 y del primer trimestre de 2026 recién comenzarán a regir desde el 1 de julio de 2026.
Los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se actualizan trimestralmente en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que informa el INDEC, aunque desde 2024 el Gobierno viene postergando total o parcialmente esos incrementos para reducir su impacto sobre los precios finales.
Con esta decisión, el Ejecutivo vuelve a utilizar la política de diferimiento impositivo como herramienta para evitar una mayor presión sobre los combustibles, uno de los rubros con capacidad de trasladar aumentos al resto de la economía por su incidencia en los costos de transporte y logística.
Resolución 123/2026:
Resolución 124/2026:
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