¿Quién ha visto un repelente?

Economía

*El calor y la humedad, generadores del clima propicio para la reproducción de los mosquitos, triplicó la demanda de repelentes.
*Los aerosoles y lociones ya casi no se consiguen en los comercios.

El clima cálido y húmedo con el que comenzó este otoño —sí, otoño aunque no parezca— configura el ambiente ideal para la reproducción de mosquitos: En nubes que a esta altura hasta parecen organizadas, los insectos se volvieron un fastidio. Pero también un incentivo económico para cierta industria: es que la venta de repelentes se triplicó y la escasez podría obligar a recurrir al cachetazo como único método contra los pequeños alados.

A algunos comercios de la ciudad de Buenos Aires los distribuidores sólo les entregan espirales, mientras que los más prácticos aerosoles y las aceitosas lociones son casi inhallables, según explicaron varios vendedores al diario Clarín. Incluso, en ciertos locales no quedan ni espirales.

"Los jueves y los viernes, desde hace un mes, se agota todo. Los clientes se llevan lo que queda y en cantidad porque se van el fin de semana al country", comentó Paola Yoshida, empleada de la Farmacia Dr. Ahorro de Av. Santa Fe y Pueyrredón, en Barrio Norte.

Un supermercado de Recoleta era, al menos hasta ayer, una de las excepciones con su góndola de repelentes completa. “Sin embargo, la semana pasada no teníamos casi nada", comentó el supervisor del local, quien sostuvo que los pedidos de esos productos a los distribuidores se triplicaron.

Según los expertos, los mosquitos podrían quedarse en la ciudad una semana más. Todo dependerá de que lo que pase con clima. Si el pronóstico de descenso de temperatura para l fin de semana se cumple, puede que mengüen las picaduras.

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