Refugio sobre dos ruedas: el patentamiento de motos se disparó casi un 26% en medio del desplome automotor
La venta de motos roza el millón de unidades anuales impulsada por el encarecimiento de los autos y el auge del trabajo de reparto.
El mercado de vehículos en la Argentina atraviesa un escenario de profunda polarización económica y comercial. De acuerdo con el último informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) las ventas de motos experimentaron un incremento interanual del 25,9% durante octubre, alcanzando las 79.497 unidades patentadas. Este dinamismo contrasta de manera drástica con el desempeño del sector automotor tradicional, que encadenó su quinto mes consecutivo en baja y registró su peor caída interanual del año al comercializar 45.965 vehículos, un 12,8% menos que en el mismo período de 2025.
La brecha entre ambos segmentos refleja comportamientos opuestos en el consumo popular frente a las restricciones económicas y los costos de mantenimiento. Mientras que el acumulado de los primeros diez meses del año muestra que las operaciones de motos treparon un 39,1% con un total de 748.598 unidades inscriptas, los automóviles acumulan una retracción del 12,8% con 481.852 matriculaciones. A pesar de una leve contracción mensual del 2% en comparación con septiembre, el sector de las dos ruedas logró sostener un piso operativo superior a las 79.000 unidades mensuales a lo largo de todo el ejercicio.
La moto como herramienta de subsistencia y la transformación de la movilidad
El trasfondo de esta brecha de ventas trasciende la coyuntura de los concesionarios y se mete de lleno en la reorganización económica de los sectores populares y de la clase media empobrecida. Ante el encarecimiento del boleto de transporte público, la constante suba de los combustibles y la imposibilidad de afrontar la patente, el seguro y los repuestos de un automóvil, la moto dejó de ser un bien recreativo para convertirse en el único medio de transporte accesible para miles de familias.
Asimismo, el fenómeno evidencia cómo la moto se consolidó como la principal herramienta de trabajo y autoempleo en los grandes centros urbanos. El auge de la mensajería y de las plataformas de delivery por aplicación absorbió a una porción creciente de la fuerza laboral informal, que encuentra en estos vehículos la puerta de entrada a un ingreso diario.
El monopolio de las 110 cc y el perfil del comprador
El análisis por modelos dentro del informe expone con claridad esta realidad socioeconómica: el mercado está dominado casi en su totalidad por unidades utilitarias de baja cilindrada, caracterizadas por su bajo consumo de nafta y costo de mantenimiento accesible. La Honda Wave 110S encabezó las preferencias con 8.313 patentamientos, escoltada por la Motomel B110 con 6.492 y la Gilera Smash con 6.453 unidades.
Con proyecciones que prevén un piso de entre 900.000 y 950.000 motovehículos inscriptos para el cierre de 2026, la industria roza registros históricos. Sin embargo, más que un indicador de bonanza económica, el salto de las dos ruedas grafica la adaptación de la sociedad argentina a una movilidad más austera, funcional y directamente ligada al bolsillo y a la supervivencia laboral cotidiana.
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