Si sos adicto a tu celular, ponele un cactus y santo remedio

Economía

* En Argentina, ocho de cada diez personas tienen teléfono móvil.
* Ya existen en el mundo terapias para evitar su uso compulsivo.
* El 40% de los jóvenes europeos reconoce que usa el móvil más de cuatro horas al día.

Una persona viaja en colectivo y llama desde su teléfono para anunciar que está llegando. Puede tratarse de la sana intención de tranquilizar a quien espera o bien de un gesto de adicción al celular, una patología de la vida moderna que puede llevar a algunos a robar para poder costear las llamadas

En un estudio, elaborado por el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada, se afirma que el 40% de los jóvenes reconoce que usa el móvil más de cuatro horas al día, ya sea hablando, mandando mensajes o administrando las configuraciones, cambiando el ringtone o la imagen de pantalla. .

En Argentina no hay datos elaborados desde la perspectiva de la salud, pero las cifras del INDEC son elocuentes: La cantidad de celulares aumentó en enero de 2007 un 42% respecto de igual mes del año anterior y las llamadas aumentaron un 24% en el mismo período. 

 
Estos números en forma de porcentaje quizás no digan mucho. Será bueno entonces considerar que la cantidad de líneas de celular en servicio es de 32.354.000. Si se calcula que Argentina tiene aproximadamente 40 millones de habitantes, entonces ocho de cada diez argentinos tienen un celular. 

Hugo Pisanelli, presidente de la Asociación de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires hace una importante precisión: “Lo de los celulares no es una adicción, es una compulsión. La diferencia es que la adicción es a un objeto, mientras que la compulsión es a no poder dejar de hacer algo, a una conducta”

Esta actitud que Pisanelli compara con la compulsión por el juego, generó en el mundo la creación de grupos de autoayuda para adictos al celular, como Abusadores de Teléfonos Móviles Anónimos (MPAA, en inglés), fundada en 2005 por Hwa Young Jung, una coreana que actualmente vive en Londres y que se dedicó durante algún tiempo a diseñar software para celulares.

 

¿Quién promueve la adicción?

Según la página web del Centro para el Tratamiento y Rehabilitación de Adicciones Sociales de Valladolid (CETRAS), en España, “el mundo actual está maniatado por innumerables formas de adicciones arraigadas y desarrolladas en su entraña social. Para que una persona se haga adicta, sólo basta con contar con una predisposición individual (personalidad débil, vulnerable, inmadura) e iniciarse en el consumo de los múltiples reclamos que alberga nuestra sociedad actual”.

Acerca de la responsabilidad de la sociedad en estas patologías, el psicólogo Ricardo Paveto le dijo a minutouno.com: “La sociedad de consumo es fundamental en la generación de estas compulsiones. Se insiste tanto desde la sociedad de consumo que el celular se transforma en el objeto que me permite estar en la mirada de los demás”.

La principal diferencia con respecto a otras patologías es que no causa efectos físicos aparentes, sino sólo psicológicos, lo que hace que pase inadvertida a los demás.

Las terapias
La MPAA recomienda una serie de terapias. Una de ellas se llama “Cactus”, y se trata de móviles que tienen puntas que lastiman la cara de quién está hablando. Es mucho más difícil abusar del teléfono, si uno se lastima en el proceso

Otra se llama “Truth” (verdad, en inglés), y consiste en un teléfono que solamente puede usarse si uno está borracho. El aparato tiene un dispositivo de control de alcoholemia. De ésta manera, “lo que uno diga será sólo del corazón”.

Una tercera terapia, llamada "Phish", consiste en un calentador que sube la temperatura de la pecera de quién habla por teléfono.


 


Con estas terapias, hay que volver a considerar el refrán que dice que a veces, "es peor el remedio que la enfermedad".

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