Suben las importaciones: ¿Está en riesgo el plan económico?
El plan económico del gobierno, que viene haciendo hincapié en la producción nacional y en la protección de la industria, tiene que hacer frente a una nueva etapa.
La recomposición del ingreso en sectores de poder adquisitivo medio y alto dinamiza el consumo de bienes suntuarios. Dentro de éstos se cuentan alimentos Premium, electrónica y vestimenta, entre otros. Como contrapartida, la industria local tuvo el peor comienzo de año en cuanto a productividad, al menos en lo que va del actual ciclo expansivo. Esto genera problemas para hacer frente a esa incipiente demanda.
Las medidas del gobierno, como el tipo de cambio alto respecto del dólar o la política fiscal “agresiva”, encontraron a una industria que no estaba aprovechada al máximo y que comenzó a utilizar su capacidad instalada cada vez más. Sin embargo, la capacidad de las empresas se está colmando y la demanda no se detiene.
Este cuadro de situación requiere inversiones que amplíen ese potencial, para que se pueda hacer frente a la demanda interna. En el caso contrario, el crecimiento del consumo hace que aumenten los precios, ya que la oferta se mantiene, o que se amplíe la oferta mediante importaciones, situación esta contraria a los objetivos originales del plan económico (y que muchas veces genera aumentos de todos modos)
Es por eso que son necesarios planes de inversión que permitan la ampliación de la capacidad productiva de las industrias. Los especialistas coinciden en que están aumentando, pero no tanto como debieran. El motivo por el que no hay suficiente dinero invertido en planes de producción en el mediano plazo es que, si bien hay medidas que han favorecido la producción local, existen por otro lado focos de riesgo, como la situación energética, el control de precios y la inflación, los problemas para encontrar mano de obra calificada, entre otros.
La industria se vio muy perjudicada en los últimos días, como consecuencia de la falta de energía en cortes de 8 horas, tanto en el gas como en la electricidad. La crisis estructural de la energía, que de acuerdo con los especialistas no tiene solución definitiva en el corto y mediano plazo, alimenta los temores de los inversores.
Otro tanto sucedió con los controles de precios, que puso al gobierno en veredas enfrentadas con varios sectores, como el agropecuario. Como si esto fuera poco, la manipulación de los cálculos del INDEC repercutió negativamente en la sociedad en general y en la industria en particular.
Una medida que varios economistas recomiendan es controlar la cantidad de dinero que hay en el mercado, como modo de limitar la demanda. Esto no significa limitar los ingresos salariales, ni incurrir en recetas que apunten a enfriar excesivamente la economía.
El desafío principal del próximo gobierno será trabajar para eliminar el control de precios, mantener la inflación dentro de límites aceptables (que no son los actuales), e incentivar las inversiones en el sector de la industria.






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