Babasónicos en el Campo de Polo: una pirámide irresponsable de canciones hermosas

Espectáculos

En el show más convocante de su carrera, Adrián Dárgelos y compañía sacaron a pasear el repertorio de lujo que desarrollaron este milenio con un desparpajo único.

Lo primero con lo que uno se encontraba este sábado al llegar al Campo Argentino de Polo era con un escenario piramidal, algo despojado al primer golpe de vista, pero con muchas luces, acompañado de necesarias pantallas a sus costados para las 51 mil almas que se dieron cita en lo que fue el show más convocante hasta el momento de la carrera de Babasónicos.

Como ya ha sucedido en otras puestas que Sergio Lacroix hizo para recitales de Adrián Dárgelos y compañía, las bondades de la misma aparecieron durante los 31 temas y las dos horas de show, especialmente en bombas bailables como “¿Y qué?”, “Sin mi diablo”, “Microdancing”, “Deléctrico” e “Irresponsables”, que fue el último bis de la noche.

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Foto: Martín Bonetto

Foto: Martín Bonetto

En las decisiones del escenógrafo (que trabaja con otros artistas tope de gama como Hernán Cattaneo) para esta masiva despedida de año uno puede encontrar una gran metáfora de todo lo que ha hecho Babasónicos en los últimos 25 años para edificar su victorioso presente. La presente masividad es indiscutible: la era de su última placa “Trinchera” solo en Capital Federal lleva, además de este gran concierto en el Campo de Polo, seis funciones a sala llena en el Movistar Arena.

Para construir “su pirámide”, fueron canción a canción y disco a disco, aprovechando del gran empuje que les dieron los discos “Jessico” e “Infame” pero sin quedarse en sus fórmulas y siempre apostando al presente. De hecho, en la noche del sábado en Palermo sonaron 10 canciones de “Trinchera Avanzada” y el resto del repertorio fue, como es habitual en el grupo, condicionado por la relación de sonoridad y/o contingencia con el último álbum. En los criterios de la banda oriunda del sur del conurbano bonaerense, su último disco encuentra y poco y nada de relación con su repertorio de los 90’s y seguramente por eso solo una poderosa versión de “Montañas de agua” sonó durante la cita.

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Foto: Martín Bonetto

Foto: Martín Bonetto

El otro gran paralelismo de la escenografía con la obra de Babasónicos es esa capacidad poco común de esconder la verdadera sustancia del mensaje que se quiere dar al punto de que no haya forma de evitar que el mismo te llegue, como si hubiesen hecho un doctorado en fabricar envoltorios de caramelos que ocultan bombas.

El sábado, por ejemplo, la noche empezó con “Anubis”, que desde lo instrumental es una oda a la sofisticación en la que Mariano Roger dibuja un riff de guitarra sutil y hermoso, pero desde lo lírico tiene a un Dargelos disparando frases explosivas de innegable influencia pandémica como “no va a empezar la muerte hoy a llevarse a mis amigos”. Ni hablemos de la apocalíptica “La pregunta”, donde 50 mil personas bailan frenéticamente en plan fiesta electrónica mientras cantan frases como “el tiempo es curioso como aquel jurado de ese show de baile que todos pretenden ganar o participar, donde se muestra gente al borde”.

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Foto: Martín Bonetto

Foto: Martín Bonetto

El grupo puede tocar 31 temas en dos horas en parte porque las canciones no son tan largas, pero también porque Dargelos habla poco y nada entre temas y hasta su comunicación no verbal y arenga se limita a movimientos sutiles pero efectivos; quien no se priva de tirarse unos buenos “pasos prohibidos” es su hermano Diego Uma.

Detalles aparte, Babasónicos se comunica a través de los atributos de sus temas: de la belleza de “Pijamas”, “La izquierda de la noche”, “Vampi”, “Ingrediente” y “Cómo eran las cosas”; de la sensualidad explícita de “Los calientes” y “Bye Bye”; o abriendo los bises con el último single “Tajada”, para el que el grupo trabajo con Evlay, el productor estrella de la nueva generación.

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Foto: Martín Bonetto

Foto: Martín Bonetto

A propósito de “Tajada”, antes de su interpretación Dárgelos dijo una curiosa frase: “Alguna noche como esta nos van a venir a buscar y vamos a haber salido de la trinchera, porque lo que sigue es cuerpo a cuerpo". Solo el tiempo dirá si el frontman se refería a la difícil situación del país o dio una pista del próximo paso artístico de la banda, pero vale recordar una anécdota: cuando recién habían sacado “Discutible” en 2018, en una entrevista Mario Pergolini le dijo a Mariano Roger “ustedes no necesitan sacar ningún disco más”, a lo que el guitarrista respondió: “Eso es lo bueno, arriesgás un poco. ¿Qué vas a hacer, te vas a sentar en tu montaña de canciones? Ese es el valor. Nosostros no queremos que la gente odie nuestros temas nuevos, como pasa con otras bandas”. En síntesis, el motor de Babasónicos es ir por lo nuevo e ir por más. En el Campo de Polo lo volvieron a hacer.

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Foto: Martín Bonetto

Foto: Martín Bonetto

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