Bardem y los hermanos Coen, los verdaderos ganadores 

Espectáculos

*"Sin lugar para los débiles" de Joel y Ethan Coen, que se estrenará en la Argentina en marzo, se llevó los premios más importantes: mejor película, dirección, guión adaptado y actor de reparto, papel que protagonizó Bardem.

Después de la incertidumbre que significó el conflicto de los guionistas, que puso en peligro la fiesta más importante del mundo del espectáculo, finalmente se realizó, tal como estaba prevista, la octogésima edición de los premios Oscar, que dejó una lista de ganadores, pero por sobre todo, una aún más larga de perdedores.

La ceremonia, que se realizó en la ciudad estadounidense de Los Ángeles, como desde hace varias ediciones se lleva a cabo en el teatro Kodak y los argentinos pudieron ver todo el evento por el canal de cable TNT desde las 22, con la conducción del crítico argentino Axel Kuschevatzky, acompañado por la periodista Ana María Montero. 

Como no podía ser de otra manera, el actor cómico John Stewart, animador de esta edición, empezó su monólogo haciendo chistes sobre el conflicto de los guionistas que puso en jaque a todo Hollywood. Claro, en la primera fila estaba Jack Nocholson riéndose a sus anchas detrás de sus eternas gafas oscuras.

Stewart habló de las principales películas nominadas, dedicándole a cada una alguna observación graciosa, sobre todo a los títulos que centraron sus historias en la guerra de Irak (“si las mantenemos en cartel seguro que ganarémos”).

Quince minutos antes de la medianoche Jennifer Garner entregó el primer premio, el Oscar al mejor Vestuario para Elizabeth: la edad dorada. Enseguida subió al escenario George Clooney, que presentó una recopilación de imágenes de los 80 años del premio, una autocelebración del premio más famosos del mundo. Después siguió el Oscar para Ratatouille como mejor Película Animada, el mejor Maquillaje para La vie en Rose, y la primera canción de las cinco nominadas, “Happy Working Song”, de Encantada.  

La primera estatuilla para Sweeney Todd, una de las favoritas de la noche, fue para la Dirección de Arte. Y después fue el turno de otro de los rubros más esperados. Actor de Reparto, que fue para Javier Bardem (Sin lugar para los débiles), que agradeció a los directores en inglés y a su madre y a toda España en castellano.

Más adelante fue el turno de la mejor Actriz de Reparto, que correspondió a Tilda Swinton por Michael Clayton, ganándole la pulseada a Cate Blanchett, favorita por I’m not There, la película que centra su relato en la vida de Bob Dylan y que en nuestro país fue directa a video.

A las 0.50 los hermanos Ethan y Joel Coen subieron por primera vez al escenario a recibir el primero de los Oscar que se supone cosecharían. Esta vez fue por el rubro mejor Guión Adaptado para Sin lugar para los débiles, que de esta manera ya tenía dos estatuillas.

John Stewart no pudo dejar de notar que Jessica Alba, Nicole Kidman y Cate Blanchett están embarazadas, por lo que hizo la parodia de que el premio a su estado sería para… Angelina Jolie, chiste que hace referencia a la conocida costumbre de la actriz a adoptar niños.

El actor Forest Whitaker fue el encargado de anunciar el premio a Marion Cotillard como mejor Actriz por La vie en rose, la película que recrea la tormentosa vida de la cantante francesa Edith Piaf. Hay que recordar que el galardón es toda una sorpresa, teniendo en cuenta que Julie Christie por Lejos de ella y Cate Blanchett por Elizabeth, la edad dorada, eran las favoritas. Sobre todo Blanchett, que se fue de la ceremonia sin ninguna estatuilla.

El gran Jack (es decir, Jack Nicholson) arrancó la presentación de un clip con los 79 títulos que habían ganado como Mejor Película. Un resumen que incluyó films como Cimarrón, Ben Hur, Casablanca, Patton, El Padrino, Annie Hall, Carrozas de Fuego, Danza con lobos, La lista de Schindler y hasta Titanic. Después, sin demasiado interés para esta parte del mundo, Los falsificadores, de Austria, se llevó el Oscar a la mejor Película Extranjera, en tanto Once ganó como mejor Canción Original con “Falling slowly” y Dario Marianelli triunfó en el apartado mejor Música Origial por Expiación, deseo y pecado.

Después de otorgar el premio a la mejor Fotografía a Petróleo sangriento, se mostró -como viene sucediendo desde hace tiempo- a las figuras que fallecieron en el último año, desde el director italiano Michelangelo Antonioni hasta el actor australiano Heart Ledger, fallecido recientemente.

Y aunque en general Hollywood pertenece al sector más liberal de los Estados Unidos, la academia no pudo evitar incluir al ejército en la entrega, que desde Bagdad anunció el ganador al mejor Corto Documental, Freeheld. Tom Hank también entregó la estatuilla al mejor Documental a Taxi to the Dark Side.

El mejor Guión Original fue entregado por Harrison Ford (precedido por la música de Indiana Jones) a la recientemente estrenada en el país La joven vida de Juno, otra de las “tapadas” de la noche. Y Helen Mirren fue la encargada de anunciar el Oscar al mejor Actor para Daniel Day-Lewis (ya había ganado por Mi pié izquierdo) por su papel en Petróleo sangriento, número puesto en el rubro, con una composición descollante como un magnate psicótico.

Martin Scorsese subió al escenario del Kodak para anunciar al mejor Director. El galardón fue para Ethan y Joel Coen por Sin lugar para los débiles, la película que protagoniza Javier Bardem y que recién en marzo llegará a la Argentina. Los hermanos apenas pudieron dejar el escenario porque casi enseguida, quince minutos antes de las tres de la madrugada, el elegantísimo Denzel Washington anunció que Sin lugar... también era la mejor película del año, según los 5830 miembros de la Academia que votaron en esta oportunidad.

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