Quién fue Cacho Fontana

Espectáculos

Tenía 90 años y marcó un hito en la radio. Falleció dos días después de la partida de Liliana Caldini, la madre de sus dos hijas.

Figura de populares ciclos como Odol Pregunta y Fontana Show, Cacho Fontana nació en el barrio porteño de Barracas el 23 de abril de 1932 y durante muchos años fue un locutor de voz límpida e inconfundible, icono de los micrófonos desdesu debut en radio en 1950 hasta la década de 1990.

Fontana comenzó como animador en el cabaret Chantecler, en la calle Paraná al 400, cuartel general de la orquesta de Juan D'Arienzo, y también en el café Tango Bar, hasta que dio su salto a la radio como locutor suplente de Julio César Barton y reemplazó al entonces notorio Jaime Font Saravia como animador de El relámpago, programa que se desarrollaba en la redacción de un diario.

Entre 1955 y 1966 fue la voz emblemática de Radio El Mundo, luego ingresó a Rivadavia e integró el equipo de José María Muñoz y Enzo Ardigó que relató el Mundial de Fútbol de Inglaterra, en el que participó la Argentina y fue el último que se transmitió solo por radio y no por televisión.

Tuvo un éxito singular con Fontana Show, emitido por Rivadavia, que se transmitió durante más de 15 temporadas y un brillante pasaje por la televisión en Odol pregunta, entre 1963 y 1973, entre otros hitos de una extensa trayectoria.

También impuso el célebre “¡Cooooon seguridadddddd”! cuando la respuesta era correcta y alcanzó niveles increíbles de popularidad. Pero, al mismo tiempo que descubría su veta de productor y se destacaba como conductor, Fontana se consolidaba como una notable voz para la publicidad, los avisos cobraban relevancia allí.

Se ganó durante mucho tiempo fama de malhumorado y cascarrabias, sobre todo por el modo en que siempre evitó dar definiciones políticas o confesar alguna simpatía partidaria. Con los años ese perfil se fue atenuando hasta desaparecer por completo en el tramo final de su vida, durante el cual sólo pronunciaba palabras de aprecio y agradecimiento. A la vez, siempre se le reconoció un enorme talento para contar chistes y dotes de gran conversador y anfitrión de encuentros interminables entre amigos como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, César Luis Menotti, Tato Bores, el publicista David Ratto, Alberto de Mendoza y Tito Lectoure. Con este último forjó la amistad más estrecha de todas, nacida seguramente del fanatismo de Fontana por el boxeo. En tiempos de ostracismo y silencio llegó a reconocer que el único que se acordaba de él era el hombre fuerte del Luna Park, a quien siempre recurrió en casos de necesidad. Su voz acompañó los espectáculos de ese clásico escenario porteño durante muchos años.

Lectoure llegó a ser el único y solitario sostén anímico de Fontana en sus momentos más difíciles. Sobre todo desde que la modelo y actriz Marcela Tiraboschi lo acusó en octubre de 1989 de lastimarla y forzarla a consumir cocaína en un departamento del barrio de la Recoleta. El caso llegó a la Justicia y tuvo un tratamiento resonante en los medios porque Fontana atravesaba por un momento profesional brillante. Enfrentó un procesamiento porque el fiscal de la causa afirmó que las lesiones existieron y además se le aplicó la Ley de Drogas vigente, por lo cual estuvo un buen tiempo impedido de salir del país. En 1992 logró el sobreseimiento definitivo, pero el castigo popular resultó más prolongado. El escándalo forzó su alejamiento de los medios durante unos cuantos años. Pasó de protagonista indiscutido a mero recuerdo. Su mejor tiempo había quedado atrás y no volvería.

Su paso por la televisión

Otro momento clave en su carrera fue su etapa al frente de Videoshow, por Canal 11, el programa que a mediados de los '70 cambió la forma de contar las noticias: fue a partir del uso de las primitivas video-cámaras que nos hicieron familiarizar con un término nuevo para la época (el videotape). Para su época, una revolución tecnológica.

Así estuvo siete años al frente de "Dar en el blanco" y nada menos que 19 temporadas consecutivas en Odol pregunta, ciclo que se recuerda como una de las mejores experiencias culturales de toda la historia de la TV abierta de nuestro país, en gran medida por la exactitud, el profesionalismo y la precisión con la que Fontana encaraba su tarea de interrogar a quienes contestaban sobre distintos temas de cultura general. También fue conductor en TV del ciclo benéfico La campana de cristal

“La tecnología era una cámara y un tacho con luces. Eso era toda la televisión, muy artesanal como fueron muchas cosas en el país. Todo se hacía en vivo, sin red, sin nada. Era la gloria o Devoto. La radio era la imaginación y la televisión, la realidad”, le contó a Clarín en una entrevista.

Pese a su popularidad televisiva, no había perdido su pasión por la radio -de los comienzos en Del Pueblo y El Mundo- hasta llegar a la número 1 de los '60, Radio Rivadavia. Y fue allí donde, además de acompañar las transmisiones de Muñoz, Fontana construyó otra de sus notables creaciones, el Fontana Show. Lo rodeaba un equipo con destacadas locutoras como María Esther Vignola y Rina Morán, y guionistas notables: Alberto Migré, Abel Santa Cruz, Hugo Moser.

Su vida amorosa

Fontana se acostumbró a una vida amorosa mediática, desde que fuera pareja durante doce años de la actriz y cantante Beba Bidart. Y este factor se potenció cuando comenzó su romance con una juvenil estrella del modelaje, Liliana Caldini, a principios de los '70: fueron padres de las gemelas Ludmila y Antonella.

Sin embargo, su vida privada alcanzaría los títulos escandalosos en 1992, en la relación con otra modelo y “secretaria de Sofovich”, Marcela Tiraboschi. El tema derivó en una causa judicial -ella lo demandó por agresión- con Cacho definitivamente sobreseído y con todo aclarado. Varias veces, tiempo después, sintió que “le habían plantado” esa situación. Y coincidió con una progresiva salida de los medios, precipitada por la hemiplejía que sufrió.

Atrás habían quedado los tiempos de gloria, la amistad con personajes como Tito Lectoure, su participación en transmisiones históricas (Locche-Fuji en Japón, el Premio Nobel a Leloir por Canal 13, un largo reportaje a Perón en Puerta de Hierro, la cobertura del Mundial '66, entre ellas).

Ganador de los Martín Fierro

En 1999 el hombre que ganó 14 Martín Fierro recibió el premio a la Trayectoria. El salón que rebosaba de gritos y charlas hizo silencio cuando Cacho Fontana acompañado por sus hijas, se partió de emoción “Tuve un quiebre de la persona que lesionó al profesional, pero ante ustedes me comprometo para transformar esta trayectoria en futuro” dijo o más bien juró. Un abrazo enorme e invisible con forma de aplauso lo envolvió.

En los últimos tiempos había recibido el reconocimiento y los tributos merecidos. Le entregó el Martín Fierro de Oro a Longobardi en 2016 y, dos años después, el propio Cacho Fontana y su entrañable amiga Pinky recibieron el homenaje en esa fiesta, presentados por otro “prócer” de los medios, Héctor Larrea. “Estar viviendo este desborde de cariño, buen tratado y generosidad, me reconforta. Ustedes no saben lo difícil que es alejarse de los medios”, dijo desde el escenario. Al mismo tiempo que destacó a todos los que habían brillado en su época -como Antonio Carrizo o el propio Larrea- y a las nuevas generaciones, entre los que mencionaba a Santiago del Moro.

Cacho Fontana se despidió. Su mejor legado lo expresó, Antonella su hija “De papá aprendí la dignidad, el esfuerzo, el caerte y levantarte, la humildad, un poco de todo. Tenés que estar arriba como estuvo él, haber bajado o tenido momentos buenos o malos, y siempre estar con la frente en alto, sabiendo si te equivocaste o no te equivocaste, sin transar”.

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