El difícil oficio de ser madre: las famosas hacen un buen negocio cuando se quedan embarazadas

Espectáculos

*El nuevo negocio de Hollywood está alejado del cine y de la música.
*Ahora, las famosas hacen millones con sus fotos íntimas.

Lejos de disfrutar de la maternidad desde un perfil íntimo, las famosas supieron encontrarle una veta comercial a la dulce espera y se propusieron hacer un gran negocio durante los nueve meses de embarazo.

La noticia inicial es impactante, en especial si se trata de una joven y prometedora artista. La exclusividad para con la primicia del embarazo es algo por lo que las distintas publicaciones se sacan los ojos.

Sin ir más lejos, la ignota hermana de Britney Spears, Jamie Lynn, logró hacerse de un millón de dólares por una portada en la que se la puede ver con una cara de poca alegría y un enorme titular amarillo que decía: “Sí, estoy embarazada”.

Sin embargo, el negocio de ser una mamá en camino también tiene otros beneficios, que distan de tener prioridad por el asiento del colectivo. La especulación sobre la cantidad de “herederos” que vienen en camino es otro gran ingreso de dinero y sino pregúntenle a Angelina Jolie, experta en el arte de generar expectativa.

Las famosas se “someten” a interminables sesiones de entrevistas para sembrar distintas pistas sobre su futuro hijo, pero jamás le dan al público todo lo que quiere escuchar. Para eso, deberán comprar el ejemplar con las fotos exclusivas del chico en el que ellas detallan su nueva vida y su increíble experiencia a la hora de dar a luz.

Sin embargo, hay una instancia previa con la que las chicas glamorosas logran terminar de pagar el cuarto del bebé. La moda de posar desnudas durante el embarazo tiene dos beneficios: demostrarle al mundo que también embarazadas pueden estar impecables (con la ayuda del retoque digital, claro está) y la fortuna que amasan por unas unas horas de producción.

La pionera fue Demi Moore quien lo hizo para la revista Vanity Fair en 1991. Cindy Crawdord, Eva Herzigova, Christina Aguilera, Britney Spears y Melanie Brown, son algunas de las exponentes de esta moda que promete y pisa fuerte.

Ahora, después de medir todos los días su pancita (que tarda en hacerse notar), Nicole Kidman también quiere mostrarse con poca ropa y está negociando la elevada cifra por la que sacrificará su intimidad. Habrá que ver si logra hacerlo con más originalidad que sus antecesoras quienes parecen estar condenadas a ser una mala copia de Moore.

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