Enterate de toda la intimidad de la boda de Fernanda Vives
Una boda distinta: junto al futbolista Sebastián Cobelli, la ex mediática tuvo una ceremonia digna de una princesa.
Finalmente llegó el día tan soñado: Fernanda Vives se casó con su novio, el futbolista Sebastián Cobelli, en una ceremonia digna de una princesa. Eso sí, hay cosas que en los cuentos de hadas no pasan...
La novia llegó 45 minutos tarde a la iglesa Nuestra Señora de Guadalupe, en Palermo, a bordo de una carroza tirada por dos caballos blancos con sendas plumas rojas, dignas de una entrada teatral. El problema fue que los animales tuvieron que cubrir un largo trecho entre Puerto Madero, donde subió la novia.
"Divino el carruaje pero no llegaba más. Pobres caballitos estaban muertos de sed y no podían más", comentó Vives a la revista Pronto. Pero la fiesta recién estaba por comenzar y fueron varios los detalles que hicieron de esta boda, una boda distinta.
Para entrar a la fiesta la pareja de recién casados eligió “Un Mundo Ideal” –canción de la película de Disney “Aladdin” e interpretada por Ricardo Montaner- y, luego, como show central tocó Ráfaga.
Como souvenir se entregaron unas pantuflas con los nombres de Fernanda y Sebastián, que los invitados estrenaron durante la fiesta cuando ya tenían los pies cansados.
Para comer, el menú fue de lo más variado: se podía elegir desde ravioles hasta salmón. Pero el broche de oro lo tuvo sin dudas el desayuno. En vez de servir el clásico café con leche con mediaslunas, la pareja prefirió ir por lo siempre efectivo: un choripán con vino tinto. Así, la fiesta fue todo un éxito.





Dejá tu comentario