Las actrices que están casadas con el rock

Espectáculos

Musas, avasallantes y compañeras, las hay de todo tipo. Acá, las mujeres que decidieron amar al rock.

El rock mantiene un largo y fiel matrimonio con el mundo de la actuación (probablemente el único en el que las infidelidades están permitidas y son laxos en materia de), y sobran los ejemplos de las esposas del rock nacional. Por eso, minutouno.com resumió la cuestión en un listado estridente:

Sofía Gala + Diego Tuñón: la hija de Moria Casán fue una niña precoz, con una carrera actoral temprana que empezó de la mano de Fernando Peña. Un buen día encontró el amor en brazos del tecladista de Babasónicos y la pareja estuvo unida seis años y tuvieron una hija, Helena, que ya tiene dos.

Natalia Oreiro + Ricardo Mollo: uruguaya de nacimiento, la actriz, cantante y empresaria de la moda adoptó a la Argentina como hogar, y hasta conquistó al ex Sumo y actual frontman de Divididos. Cuando se casaron, ella tenía 24 años y él 44, y dejaron plantados no sólo a los prejuicios sino también a los paparazzi, ya que se dieron el sí en Brasil, en 2001. En el pasado de la ex paquita de Xuxa tambíén se encuentra otro rocker con amores actorales, Iván Noble.

Julieta Ortega + Iván Noble: Es difícil imaginarse qué habrá dicho Ramón "Palito" Ortega cuando su hija mayor llegó a la quinta familiar en Luján acompañada por su prometido, el ex cantante de Los Caballeros de la Quema. Pero a lo largo de casi una década, el rockero hizo buena letra, bajó los decibeles y hasta domó, podó y cuidó sus rulos rebeldes. La pareja se casó en 2002 por civil y tiene un hijo en común, Benito, pero se divorciaron hace un par de años.



Leonora Balcarce + Gustavo Cerati: Melena leonina, labios pintados de color fucsia y una eterna cara de inconforme parecen haber sido claves para conquistar al ex líder de Soda Stereo. Lo que empezó como un amor de verano se extendió por todo 2008/9, hasta que llegó a un abrupto final. Hoy la vida tiene en lugares muy distintos a la actriz y su rockero, quien está internado inconciente tras sufrir un accidente cerebrovascular en mayo del año pasado.



Valeria Bertucelli + Vicentico: La "tana Ferro" conquistó al frontman de Los Fabulosos Cadillacs con su pinta desenfadada y tranquila, muy acorde al desgañitado cantante. La pareja tiene dos hijos en común, Florián, de 16 años, y Vicente, de tres. Definitivamente, uno de los dúos más fuertes del rock nacional. Claro que Bertucelli tiene para lamentar que su amiga Julieta Cardinali esté de malas en el departamento del corazón.

Julieta Cardinali + Andrés Calamaro: la rubia se enamoró de "El Salmón" hace cuatro años y hace tres recibió a su primera hija con él, llamada Charo. La pareja se casó a finales del año pasado, pero un escándalo de infidelidades los dejó en jaque. Antes, ella estuvo de novia con Andrés Ciro, de Los Piojos, a quien dejó por el intérprete de "Faca". Definitivamente, una amante del rock nacional.

Y ahora, para la sección "Grandes remixados del rock nacional", la balada de Fito Paez y sus amores, y el rock de Celeste Cid:

Fito Paez tiene una gran trayectoria como músico, y su obra cumbre, y uno de los discos más importantes del rock argentino, es "El amor después del amor". El disco trae una dedicatoria muy íntima en el libro de letras: "Para Chechu", dice en referencia a la actriz Cecilia Roth, con quien estuvo casado 10 años y adoptó a su hijo, Martín.


 


Tras su separación, el rosarino se refugió en la joven actriz Romina Ricci, con quien tuvo una hija, Margarita. El tiempo pasó, la pareja se separó y el músico siguió camino hacia la actriz Celeste Cid. Pero después volvió a los brazos de Ricci, ¿será cierto eso del "amor después del amor"?


 


Además de Fito, Celeste Cid tiene en su haber amoroso a Emmanuel Horvilleur, con quien tuvo a su hijo, Andre, y después le sumó al cantante de Sponsors, Joaquín Levinton, y más recientemente a un discípulo de Páez, el guitarrista Gonzalo Aloras. Por su parte, el ex Illya Kuriaki está en pareja con la actriz Calú Rivero (he ahí otro matrimonio de rock y teatro), pero hay buena onda entre la mamá de su hijo y él.


 


Otra que las novelas de Alberto Migré...

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