Leyendas de ayer: las queridas chicas de Alberto Olmedo
*A mediados de los ’80 se consagraron como las chicas sexies que acompañaban el éxito del genial Alberto Olmedo en la pantalla chica. Incluso varias de ellas fueron tapa de la prestigiosa revista Playboy.
*A 20 años de la época conocida como el “destape” de la TV argentina, Susana Romero y Beatriz Salomón repasan junto a minutouno.com aquellos años dorados y nos cuentan qué hacen ahora.
Escribir una nota en la que el nombre de Alberto Olmedo aparezca y no amenace con devorar toda la atención sólo es posible si la propuesta es hablar de sus chicas. Esas diosas de los ’80 que por aquel entonces se paseaban ligeritas de ropa en los sketchs del gran cómico rosarino. Susana Romero, Beatriz Salomón, Silvia Pérez y Adriana Brodsky capturaban la atención de la platea masculina todos los viernes en “No toca botón”, el programa nocturno que definió el curso erótico de toda la época.
“Estoy orgullosa de ser una chica Olmedo. Siempre digo que soy un poquito de cada uno de los maestros que tuve. No solamente porque gané buena plata y me hice popular sino también porque me dejó una enseñanza actoral impresionante. De él recuerdo su impronta, su espontaneidad y su manejo en el escenario. Sin dudas, marcó una época increíble”, recordó a minutouno.com Beatriz Salomón.
La época del destape argentino
Además de llegar al pico máximo de fama de la mano del genial Olmedo, sus chicas obtuvieron mayor reconocimiento gracias a sus protagónicos en las portadas de la edición local de Playboy en las que aparecían bombas del momento como Susana Giménez y Silvana Suárez.
En 1986, Romero fue la primera de las chicas del clan en hacer fotos para la afamada revista destinada al público masculino. La morocha contó a minutouno.com que le pagaron mucho dinero y que gracias a esa publicación Hugo Sofovich y Olmedo la convocaron para hacerle una prueba. “Yo viajaba mucho por trabajo y no tenía muy en cuenta el programa hasta que un día Hugo me llamó a mi casa y me citó en el canal”, recordó.
Por su parte, Salomón es otra de las chicas que trabajaba con el rosarino y que a falta de una, fue tapa del magazine para hombres 3 veces. Dos de ellas fueron en agosto de 1987 y febrero de 1989. “Es cierto que era la época del gran destape, pero no como el de ahora. Era otra cosa. Las mujeres éramos más naturales. No había tantas extensiones, ni uñas esculpidas, ni lolas de plástico” resaltó Salomón.
Eran épocas de un destape inocente, en comparación al que se produjo en los siguientes años. A modo de anécdota, Romero recordó una foto de ella con un minishort que salió publicada en una reconocida revista local bajo el título de “La TV chancha”. “En verdad nosotras no salíamos desnudas nunca, yo ni siquiera en bikini. La única vez que me expuse en ropa interior fue para la película del manosanta”, dijo la actriz, quien también manifestó que las chicas de hoy se manejan de otra manera porque el medio se lo permite.
A Nancy Herrera también se la puede considerar una “chica Olmedo”. Además de haber sido la pareja del actor y darle un hijo, participó junto a él en películas como “Los reyes del sablazo (1984)”, “Sálvese quien pueda” (1984), “Mirame la palomita” (1985) y “Los colimbas al ataque” (1987). También fue protagonista de la revista erótica en mayo de 1987.
De bombas sexies a mujeres espirituales
Después de la trágica muerte de Olmedo en marzo de 1988, el espectáculo local sufrió un gran vacío y ya nada volvió a ser lo que era. Sus chicas siguieron su propio camino y paradójicamente a sus perfiles de íconos sexuales, algunas de ellas encontraron en la espiritualidad la manera de llenar sus vidas.
Silvia Pérez, quién había sido parte de Playboy en julio de 1987, se alejó de los medios de comunicación y se dedicó a cultivar el alma a través del yoga y otras prácticas espirituales. “En mi caso, el retiro fue espontáneo porque el vacío que dejó Olmedo fue un vacío de la vida. Me aferré a otras cosas, tomé para el lado de lo espiritual, escribí mis libros, viajé, dejé un poco de lado el afuera y me fui hacia adentro tranquila”, explicó la rubia en una entrevista.
Más recientemente, integró el elenco de la película “Cara de queso”, grabó un capítulo de “Un cortado” en Canal 7 y debutó en teatro junto a su hija, Julieta Bal, en la comedia dramática “El último pasaje”, de Marisé Monteiro.
Romero fue otra de las que decidió alejarse de los flashes y encontrarse consigo misma. Después de la muerte del cómico siguió trabajando en TV un tiempito más pero, al no estar conforme con el personaje que hacía en “Hiper Humor”, abandonó la pantalla chica. Luego se casó y tuvo dos hijas mellizas que hoy tienen 15 años. “No quise saber más nada y me dediqué a las nenas”, confesó.
En los últimos años volvió a trabajar en teatro junto a Corona y Emilio Disi pero al mismo tiempo se metió de lleno con la pintura y todo lo espiritual. Hace 3 años que es madrina de FUNIMA (Fundación de los niños del mañana), una ONG que ayuda a los chicos más necesitados. Además, colabora con una fundación de chiquitos con SIDA. Y por si fuera poco, también está a cargo de la producción del programa "Nativa Naturaleza Viva", emitido por un canal de aire de la provincia de San Luis para despertar la conciencia sobre la ecología.
“Hace muchos años que tenía este proyecto para TV. Es un programa espiritual y místico que se mezcla los hermosos paisajes de la argentina. Me gustaría que llegue a todo el país”, anhela la actriz.
Otro fue el caso de Beatriz Salomón. Ella se casó con Alberto Ferriols, adoptó dos niñas y cuando creyó que había logrado construir una familia feliz (como siempre había soñado) una escandalosa cámara oculta que protagonizó su marido junto a un travesti destruyó la paz que reinaba en el hogar.
Superado el trauma de la separación, Beatriz está de regreso en las tablas de la calle Corrientes. Hoy protagoniza “El último argentino Virgen”, una comedia del recordado Hugo Sofovich, en el teatro Premiere.
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