Murió productor de cine Dino de Laurentiis

Espectáculos

Fue uno de los máximos representantes italiano en ese arte. Dejó un legado de más de 200 films.

El productor cinematográfico y uno de los máximos referentes del cine italiano de posguerra, Dino de Laurentiis, falleció hoy en la ciudad de Los Ángeles a los 91 años. El emblema de la gran pantalla mediterránea había llegado al país luego de varios fracasos económicos en su tierra natal.

Laurentiis nació en el seno de una familia humilde el 18 de agosto de 1919 en Torre Annunziata, Campania (Italia). A los 17 años decidió viajar al norte, Roma, para estudiar en el Centro Sperimentale de Cine. Allí, trabajó como actor y cámara para poder afrontar los costos de su capacitación.

Su debut como productor llegaría tres años más tarde con la producción de la película Troppo tardi t’ho conosciuta, de Emanuele Caracciolo. Allí, además, ofició de actor.

Pese a haber logrado el “gran viaje al norte” y haber comenzado su carrera profesional, la Segunda Guerra Mundial lo obligó a servir en el ejército italiano, vivencia que lo marcará y lo convertirá, años más tarde, en uno de los máximos referentes del cine de post guerra.

En 1949, consiguió su primer éxito comercial y de crítica con la película Riso amaro. Allí, trabajó con el director Giuseppe de Santis y el elenco estaba protagonizado nada más y nada menos que por Silvia Mangano y Vittorio Gassman.

A comienzos de la década del cincuenta, fundó la productora Ponti-De Lauretiis, en colaboración con Carlo Ponti, quien fuera uno de sus socios más emblemáticos.

Allí, realizaron numerosos largometrajes que recibieron con rapidez la aceptación del público. La Strada y Le notti di Cabiria, de Federico Fellini, se alzaron con un premio de la Academia a la mejor película de no habla inglesa.

La separación con su socio lo llevó a construir sus propios estudios en Roma y en 1964 inauguró los estudios Dinocitta, en los que se realizaron producciones como The Bible, de John Huston; Lo Straniero, de Luchino Visconti; Barbarilla, de Roger Vadim y Waterloo, de Sergi Bondarchuk.

Gracias a una crisis en la industria, De Laurentiis se vio obligado a cerrar sus estudios y en 1972 se trasladó a Nueva York para crear una productora en Wilmington, Carolina del Norte. Sin embargo, el sueño del “estudio propio” duró poco y en 1988 se vio en la obligación de volver a cerrarlos aunque, dos años más tarde, abría una nueva productora.

Su último proyecto fue la película dirigida por David Leland, Virgen terrority.

Dejá tu comentario