Naomí Campbell está condenada a limpiar pero ya le saca rédito

Espectáculos

*Piensa rematar las botas y los jeans que está usando para limpiar.
*¿Habrá planeado el ataque con el celular a su empleada doméstica para conseguir prensa?

Mientras le pasa el trapo a los pisos de un edificio administrativo de Nueva York, la modelo británica Naomí Campbell debe estar pensando que no fueron tan graves las consecuencias de su exabrupto: dos días de terapia para aprender a controlar sus ataques de cólera y otro par de jornadas haciendo la limpieza de un edificio es bastante poco después de arrojarle un celular a su empleada doméstica.

Además, como buena estrella, Naomí ya encontró la veta para sacar rédito de su “condena”: piensa subastar las botas “rangers” y los jeans que está usando para trapear los pisos y entregar lo recaudado al Fondo Infantil Nelson Mandela -porque se ve que le resulta más cómodo hacer beneficencia que tratar bien a sus empleados-. Y ni hablar de la prensa y las fotos que van a circular por los medios, porque es claro  que a las supermodelos se las ve más arrojando celulares que limpiando pisos.

Arrojarle un celular a la empleada doméstica le valió a Naomí Campbell la terrible condena de trapear unos pisos y assitir a una terapia de dos días para aprender a controlar sus ataques de ira. ¡Pobre!    

La Campbell llegó al depósito de servicio de la Administración del barrio de Lower East Side, donde debía realizar el servicio comunitario, luciendo pantalones marrones, una chaqueta negra a la rodilla y unas espectaculares botas de charol negras, con taco aguja, que rápidamente se cambió por lo que ella consideró ropa de trabajo: unas botas “rangers” y un jean –seguramente de primera marca-.

Para Anna Scolavino, la ex-empleada de la supermodelo, el celular volador también tendrá consecuencias: además de necesitar atención médica –por lo que Naomí fue condenada a pagar 350 dólares, un vuelto para la mannequin- lo más probable es que después del incidente con su famosa patrona ninguna otra celebrity quiera contratarla, por temor a ser denunciada por malos tratos.

Después de limpiar y darse un buen baño de burbujas en el jacuzzi para recuperarse del esfuerzo, la Cambell va a tener que asistir a una profunda terapia de dos días a la que la condenaron para aprender a controlar sus ataques de cólera y que seguramente va a ser suficiente para revertir esta fea tendencia. Esperemos que le haga efecto, porque si no dentro de poco la supermodelo va a tener que volver a agarrar el trapo de piso con sus manos perfectamente manicuradas.

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