Romantasy: de qué se trata el nuevo género que redefine el romance en el cine
Las historias de romance siempre fueron caracterizadas por ser cliché o poco originales, pero hay series y películas que ayudaron a redefinir este género.

El romance siempre fue uno de los motores más fuertes del cine. Pero en los últimos años empezó a crecer un subgénero que está cambiando la manera en que se cuentan estas historias: el romantasy.
La palabra surge de la mezcla entre romance y fantasía, y define historias donde el amor es el eje principal, pero ocurre dentro de universos mágicos, históricos o imaginarios. No se trata solo de dragones, viajes en el tiempo o reinos inventados: se trata de usar esos mundos para contar relaciones emocionales intensas, complejas y épicas.
En un momento en el que muchas comedias románticas repiten fórmulas, el romantasy aparece como una forma de redefinir el romance contemporáneo sin abandonar la esencia que hizo grande al género.
Qué es el romantasy y por qué se volvió tendencia
El romantasy se convirtió en uno de los fenómenos literarios más grandes de los últimos años, especialmente dentro del público new adult. Su premisa es simple: la historia de amor no es un complemento de la fantasía, sino su verdadero centro. En lugar de un romance que acompaña una aventura, el romantasy plantea lo contrario: la aventura existe porque hay una historia de amor que la impulsa.
Esto permite algo que el romance clásico siempre supo hacer bien: volver épicos los sentimientos. En ese sentido, el género no está tan lejos de historias que el cine ya conoce. Películas como Casablanca o Gone with the Wind demostraron que el amor puede ser tan poderoso como el contexto histórico que lo rodea. En ambos casos, la guerra y los cambios sociales amplifican la intensidad de la relación entre los personajes.
Con estas dos bases clásicas como ejemplo, hay que destacar que el romantasy toma esa idea y la lleva un paso más allá: crea mundos enteros para que esas emociones ocurran.
Del romance clásico al romance épico
El cine romántico siempre se movió entre dos grandes modelos. Por un lado, las historias de amor imposibles o trágicas. Por otro, las fantasías románticas modernas, como Pretty Woman, donde el amor aparece como una experiencia transformadora.
Sin embargo, lo que tiene de diferente el romantasy es que propone un tercer camino. En este subgénero, el amor sigue siendo el centro, pero la historia se desarrolla en universos que expanden las emociones. Viajes en el tiempo, reinos imaginarios o intrigas de palacio se convierten en escenarios para explorar deseo, poder, orgullo y vulnerabilidad.
Series como Outlander mostraron el potencial de esta mezcla al combinar romance intenso con elementos históricos y fantásticos. Algo similar sucede con The Great, que utiliza una versión estilizada de la historia para potenciar las relaciones entre sus personajes. En ambos casos, el mundo que rodea al romance es tan importante como la relación misma.
Una nueva historia que lleva el romantasy al cine
Dentro de esta tendencia aparece una película que promete atraer a los fans del género: 100 Nights of Hero, conocida en español como Las 100 noches del deseo.
La historia está inspirada en la tradición narrativa de One Thousand and One Nights y sigue a una mujer atrapada en un matrimonio sin amor cuya fidelidad es puesta a prueba durante cien noches. A partir de ese desafío comienza un juego de historias, seducción y poder que transforma su destino.
La película estará protagonizada por Nicholas Galitzine, una de las figuras emergentes del cine romántico actual, y propone una narrativa donde la imaginación, el deseo y la narración de historias se convierten en herramientas de resistencia.
Por qué el romantasy puede ser el futuro del romance en pantalla
El crecimiento del romantasy no significa abandonar el romance clásico. De hecho, funciona casi como un regreso a sus raíces. Las grandes historias de amor siempre fueron, en cierta forma, historias míticas. Desde los dramas épicos del Hollywood clásico hasta los cuentos románticos modernos, el género siempre buscó amplificar las emociones humanas.
El romantasy simplemente recupera esa dimensión. En un panorama audiovisual donde muchas historias románticas parecen repetirse, este subgénero ofrece algo diferente: mundos nuevos para contar sentimientos que siguen siendo universales.
Y con películas como Las 100 noches del deseo, todo indica que el cine romántico todavía tiene muchas historias por reinventar.
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