Segunda oportunidad para Zulma Lobato: de vivir en la calle a recomenzar en un espacio en Tandil
Llena de energía en este nuevo comienzo, no solo se cuida día a día, sino que también se alista para una operación de la vista decisiva para su salud.
Luego de semanas marcadas por la angustia y la vulnerabilidad extrema en Paraná (Entre Ríos), la vida de Zulma Lobato dio un giro decisivo. La difusión de sus imágenes en redes sociales activó una red de apoyo que culminó con su traslado a la ciudad de Tandil, donde hoy reside en un entorno seguro.
Un cambio de rumbo para Zulma Lobato
El rescate y contención de la figura televisiva estuvo a cargo de Jair Hourcade, creadora de contenido conocida en redes como La Pepona, quien gestiona un hogar para adultos mayores en esa localidad bonaerense. Tras conocerse el delicado presente de Zulma, Hourcade le ofreció alojamiento, asistencia médica y un espacio donde recomenzar.
Reconstrucción y vida comunitaria
Actualmente, Zulma avanza en un proceso de recuperación integral. En este nuevo entorno, ha retomado hábitos de cuidado personal y participa activamente en encuentros sociales. Asimismo, se encuentra en la etapa preoperatoria para una cirugía ocular determinante para mejorar su salud visual y calidad de vida.
El proceso cuenta con el seguimiento de profesionales y la colaboración constante de amigos y vecinos de la comunidad tandilense, quienes se organizaron para garantizar el acompañamiento y los recursos necesarios para su bienestar. "Estoy casi ciega y este año, sea como sea, me voy a operar de la vista", dijo Zulma.
La difusión de su caso impulsó una colecta solidaria que alcanzó los 11 millones de pesos. El dinero, resguardado en una cuenta bancaria a su nombre, está destinado de forma exclusiva a cubrir sus necesidades inmediatas y financiar la intervención en sus ojos para mejorar su calidad de vida.
Cabe señalar que Hourcade comparte de manera constante en sus redes sociales el día a día junto a ella, mostrando desde los turnos y trámites médicos hasta sus salidas y momentos de descanso.
Cada día en Tandil representa un paso adelante en la reconstrucción de la vida de Zulma. La suma de la solidaridad de la gente, el resguardo responsable de las donaciones y el cuidado constante de sus allegados crearon una red de contención que ya muestra un cambio profundo en su salud y tranquilidad.
Temas
Las Más Leídas








Dejá tu comentario