Silvina y Marianela, o el poder de las "gorditas lindas" en la casa
* Los kilos acumulados por la participante tucumana recuerdan los días de Luna en la casa, donde engordó 10 kilos.
* minutouno.com te cuenta cómo estas dos bellas mujeres, perdieron su figura en el juego pero ganaron el apoyo del público.
Las dos son lindas, del interior y muy comilonas. Los días de Marianela Mirra en la casa de Gran Hermano cada vez se asemejan más a los Silvina Luna. Dos chicas que cambiaron sus angustias por carbohidratos y lograron fortalecerse, en todos los sentidos.
Al momento de entrar, las dos morochas eran modelos, trabajaban para agencias, y tenían lolas operadas. Una vez adentro las dos comieron desproporcionadamente y fueron despechadas por hombres que finalmente eligieron a otras compañeras. También se ganaron las broncas de los participantes, pero recibieron el respaldo del público. Aquí sus historias.
Pero muy pronto los días y el encierro hicieron lo suyo. Silvina, que antes de entrar ya había echo algunas publicidades (incluso de centros para adelgazar) y formaba parte de la agencia de Leandro Rud, decidió dejar entrar su angustia por la puerta…de la heladera. Así hasta llegó a amasarse por las tardes sus propios pancitos.
Lejos de deprimirse, Silvina bromeaba con sus compañeros sobre las dimensiones que había tomado su físico y les comentó el placer que sentía al poder alimentarse libremente, y no depender de las pastillas para bajar de peso que consumía hasta entrar en GH.
"Llegué a pesar 62 kilos, pero fue una experiencia única e irrepetible. Soy muy hiperactiva y de buen comer, no aguanté el encierro y por eso engordé", comentó Luna que durante sus días en la famosa casa le confesó su amor a Pablo Heredia (que finalmente la cambió por la bella Alejandra Martínez) y patentó el famoso baile “Meneadito”. Los nuevos 10 kilos parecieron traerle suerte a la rosarina que logró reingresar a la casa luego de haber sido expulsada, gracias al voto de los televidentes.
Marianela Mirra
El día del ingreso, vestía un diminuto vestido. Con algo de experiencia en algunas pasarelas provincianas, Marianela Mirra parecía ser quien iba a ocuparía el rol de “beauty” dentro de la casa de Gran Hermano. Lejos de eso.
Durante los casi 50 días que lleva en el juego, la tucumana pasa sus horas yendo de la cama a la heladera. Fórmula que, al parecer, no es tan contraproducente. Apartada del grupo líder dentro de la casa, la morocha se quedó sin aliados con la salida de Vanina y junto con la soledad, encontró consuelo en la cocina.
Su cara se tornó más y más redonda, aunque para la estudiante de Derecho este no era un problema, ya que la satisfacción culinaria fue una de las pocas alegrías que tuvo en el ciclo de Telefé.
Al igual que Luna, Marianela también había probado suerte en las pasarelas, y era parte de la agencia de Ricardo Casacci en Tucumán. También tuvo un intento de romance aunque Jonathan, su posible pretendiente, cayó en manos de Mariela y ahora parece formalizar con “Osito”.
Sin embrago los males de “Male” se estarían revirtiendo, ya que tras la gala de anoche Mirra se reposicionó en el juego. Así tras superar su 4 nominación, el voto de confianza del público parecer haberle inyectado confianza y mucho poder entre sus compañeros.
Cambiar calorías por popularidad parecer ser la fórmula del triunfo en GH, algo de lo que Silvina y Marianela, pueden dar cuenta.
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