Tobal rompe el silencio: "Estoy seca, ya no tengo más lágrimas"

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La actriz dio la primera entrevista desde su separación y reveló la historia detrás de su delgadez.

La citaron en las revistas, la persiguieron los paparazzi y las cámaras de televisión. Se convirtió en una suerte de premio gordo para los programas de chimentos, pero la actriz Eugenia Tobal decidió dar su primera entrevista post separación de su marido, Nicolás Cabré, según sus tiempos y a su manera.

"Le deseo lo mejor de verdad porque yo lo amé mucho. Todo vuelve en la vida. Y de verdad yo lo amé mucho, así que le deseo lo mejor", expresó este miércoles Tobal en el programa de Elizabeth Vernaci, "Negrópolis" por FM Rock and Pop.

La intervención invasiva de los paparazzi en medio del escándalo de infidelidad "potenció el dolor" por la ruptura del matrimonio, expresó Tobal, aunque aclaró que no demandará a su ex pareja ni por injurias ni por adulterio.

La actriz aclaró con un simple "bueno" a modo de confirmación de la premisa sobre la infidelidad de Cabré que originó la separación de la pareja en enero de este año, después de sólo siete meses de casados.

Tras la separación proliferaron los rumores sobre acuerdos millonarios y demandas judiciales, así como también trascendió el estado de depresión de Tobal y su extrema flacura. "Sí, bajé 5 kilos, es verdad. Ahora recuperé dos. A los flacos se nos nota mucho, nunca fui gorda tampoco", explicó la actriz.

"No lo demandé por adulterio ni lo iba a demandar por injurias graves", aclaró Tobal, quien además aclaró por qué guardó su anillo de casada: "Mi mamá me había dado ese oro que era de un anillo de mi abuelo e hice los anillos yo con el oro de mi abuelo", detalló.

Alejada de Cabré y enfocada en su participación en el programa "Pura Química", Tobal expresó que sus amigos y familia fueron el refugio perfecto durante los momentos más duros.

"Yo fui muy crédula y sigo creyendo que todo lo que pasó de puertas para adentro fueron palabras verdaderas", contó la actriz sobre la supuesta versión de que se enteró de la infidelidad de Cabré cuando ambos actuaban en "Los Únicos" junto a la actual novia del actor, María Eugenia Suárez.

"Las mujeres somos muy intuitivas y además yo soy bastante honesta y directa y también pregunto. Necesito que me contesten si pregunto: '¿Pasa eso?' Si pasa lo podemos arreglar hablando", indicó. No hubo pagos millonarios ni departamentos o camionetas a modo resarcimiento por las heridas emocionales, reveló la actriz. "Se firmó un acuerdo, cada uno se quedó con los suyo", expresó.

"Ya no tengo más lágrimas que llorar, estoy seca. No hace falta llenar las páginas en blanco con mentiras", lanzó en alusión a los paparazzi que la siguieron día a día desde que se conoció la ruptura.

A propósito de los paparazzi, la actriz fue protagonista de las fotos más descarnadas, no sólo porque la mostraron como la imagen viva del dolor sino porque dejaron en evidencia su estado delicado.

La gota que rebalsó el vaso fue el sábado pasado, cuando un fotógrafo de la revista Caras la siguió hasta la casa de uno de sus hermanos, en la localidad bonaerense de Castelar. Al parecer, el hombre se hizo pasar por un enviado de la revista Gente y tocó el timbre de la casa de los Tobal, donde se encontraba la actriz con su familia para almorzar.

El fotógrafo, identificado como León Szajman, efectivamente era de la revista Caras, la misma donde figuró la última imagen de Luis Alberto Spinetta, pocos días antes de su muerte.

La intromisión del paparazzi le cayó mal a la familia de la actriz y sus hermanos la defendieron. "Yo me puse muy mal porque hizo todo lo que hizo y mis hermanos hablaron con el señor también y se puso a llorar", contó entre risas Tobal, conciente de que sus hermanos, Guillermo y Rubén, la cuidan constantemente.

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