El hombre podría volver a la Luna en unas semanas: la confirmación de la NASA

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La NASA completó con éxito el ensayo general más importante de la misión Artemis II, paso clave para habilitar un lanzamiento que podría concretarse en marzo de 2026.

La prueba integral se realizó en el Centro Espacial Kennedy, donde el gigantesco cohete Space Launch System (SLS) permaneció en la plataforma mientras los equipos ejecutaron el denominado “ensayo general húmedo”. Allí se simularon todos los pasos previos al despegue real: carga de combustible, chequeos automáticos y segundos finales de la cuenta regresiva.

El resultado fue positivo y permitió avanzar hacia la etapa final del cronograma, abriendo la puerta a las próximas ventanas de lanzamiento.

Combustible criogénico y validación técnica

Uno de los momentos más delicados fue la carga de aproximadamente 2,6 millones de litros de propelente superfrío en las dos etapas del cohete. El combustible está compuesto por hidrógeno líquido y oxígeno líquido a temperaturas extremas, un procedimiento que había generado inconvenientes por fugas en ensayos anteriores.

En esta oportunidad, los ingenieros reemplazaron sellos defectuosos en la interfaz de abastecimiento. La solución funcionó y las concentraciones registradas se mantuvieron dentro de parámetros seguros, lo que dio confianza técnica para avanzar.

La simulación llegó hasta los segundos finales de la cuenta regresiva, cuando el sistema se detuvo de forma planificada. Durante ese tramo, los sistemas automatizados tomaron el control total, replicando con precisión lo que ocurrirá el día del lanzamiento real.

Una misión histórica tras más de medio siglo

Artemis II será el primer vuelo tripulado más allá de la órbita terrestre baja desde el cierre del programa Programa Apolo en 1972. La misión tendrá una duración aproximada de 10 días y consistirá en orbitar la Luna sin descender a la superficie.

La tripulación estará integrada por:

  • Reid Wiseman

  • Victor Glover

  • Christina Koch

  • Jeremy Hansen

El vuelo incluirá inserción en órbita terrestre, impulso translunar, rodeo del satélite natural y regreso. A diferencia de Artemis I —que fue no tripulada— en esta misión los astronautas asumirán controles manuales en distintos tramos para validar la operatividad en situaciones de emergencia.

El programa Artemis busca establecer una presencia humana sostenida en el entorno lunar y sentar las bases para futuras misiones a Marte.

Obstáculos superados en el camino

El desarrollo no estuvo exento de contratiempos. Un ensayo previo se interrumpió por una fuga de hidrógeno en el mástil de servicio, estructura que conecta el cohete con la plataforma.

Los ingenieros reemplazaron componentes críticos y realizaron nuevas verificaciones. En la prueba definitiva también se registraron incidentes menores, como una pérdida temporal de comunicaciones y una anomalía eléctrica durante la cuenta regresiva. Ninguno impidió cumplir los objetivos centrales.

El éxito del ensayo evitó desmontar el cohete para inspecciones adicionales, un procedimiento que habría significado meses de retraso.

Cuarentena y cuenta regresiva final

Tras la simulación, la tripulación inició la cuarentena preventiva de dos semanas, protocolo habitual antes de un vuelo espacial tripulado.

La fecha exacta de lanzamiento dependerá ahora del análisis detallado de todos los datos recolectados durante el ensayo. Los equipos técnicos evaluarán cada parámetro antes de dar la autorización definitiva.

Con la validación del SLS, la cápsula Orion y los sistemas terrestres, la NASA dejó el sistema listo para el siguiente paso. Si no surgen imprevistos, el regreso del ser humano a la órbita lunar podría concretarse en cuestión de semanas, marcando un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial.

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