La NASA hizo un histórico hallazgo en otro planeta: el mineral que sugiere la presencia de agua y oxígeno

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El Instituto SETI, aliado científico de la Agencia Aeroespacial, busca comprender los orígenes de la vida en el universo a través de investigaciones interdisciplinarias.

Un equipo de científicos del Instituto SETI y del NASA Ames Research Center identificó en Marte un sulfato de hierro que podría representar un mineral completamente nuevo. El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, aporta claves inéditas sobre cómo el calor, el agua y las reacciones químicas moldearon la superficie marciana y cuánto más “vivo” estuvo el planeta rojo de lo que se creía.

El azufre es un elemento común en Marte y suele combinarse con otros para formar minerales, especialmente sulfatos. En la Tierra, la mayoría de ellos se disuelven rápidamente con la lluvia, pero en Marte estos compuestos pueden sobrevivir durante miles de millones de años, funcionando como cápsulas del tiempo de su historia geológica.

Desde hace casi 20 años, los científicos estaban intrigados por unos sulfatos de hierro estratificados con firmas espectrales muy raras detectadas desde la órbita marciana.

Mapa SETI NASA
Mapa del altímetro láser Mars Orbiter (MOLA) de la región de Valles Marineris con elevaciones más altas en rojo y elevaciones más bajas en tonos amarillo, verde y luego azul. (Foto: SETI/NASA)

Mapa del altímetro láser Mars Orbiter (MOLA) de la región de Valles Marineris con elevaciones más altas en rojo y elevaciones más bajas en tonos amarillo, verde y luego azul. (Foto: SETI/NASA)

Dos escenarios marcianos bajo la lupa

El estudio se enfocó en Aram Chaos y en la meseta sobre Juventae Chasma, regiones cercanas a los gigantescos cañones de Valles Marineris.

Meseta de Juventae (Juventae Plateau) está ubicada sobre un cañón de 5 km de profundidad, conserva señales de un Marte mucho más húmedo. Ahí se encontraron canales de agua antiguos y un punto con depósitos de sulfatos dejados por pozas que se evaporaron lentamente.

Vista meseta chasma
Una vista de la meseta sobre Juventae Chasma con unidades de composición del instrumento Compact Reconnaissance Imaging Spectrometer for Mars (CRISM). (Foto: SETI/NASA).

Una vista de la meseta sobre Juventae Chasma con unidades de composición del instrumento Compact Reconnaissance Imaging Spectrometer for Mars (CRISM). (Foto: SETI/NASA).

Entre esos restos aparecieron capas de sulfatos ferrosos hidratados. Estas capas quedaron atrapadas entre rocas basálticas, lo que sugiere que el calor de la lava o cenizas volcánicas transformó los minerales.

“La investigación de las morfologías y estratigrafías de estas cuatro unidades compositivas nos permitió determinar sus edades relativas y modos de formación”, señaló la Dra. Catherine Weitz, coautora del estudio.

Aram Chaos es un terreno caótico dentro de un antiguo cráter de impacto, formado por inundaciones catastróficas que luego se secaron. Allí los investigadores encontraron depósitos estratificados de sulfatos de hierro y magnesio, clara evidencia de que Marte fue mucho más húmedo en el pasado.

Las capas superiores contienen sulfatos polihidratados, las inferiores sulfatos monohidratados, y en sectores puntuales, el nuevo hidroxisulfato férrico. Cada uno tiene su firma espectral única, lo que permitió identificarlos a través del espectrómetro orbital CRISM.

El laboratorio como espejo de Marte

Los investigadores reprodujeron en laboratorio las condiciones del planeta rojo. Usaron compuestos como la rozenita (con cuatro moléculas de agua) y observaron cómo al calentarse a 50 °C se transformaban en szomolnokita (una sola molécula de agua), y al superar los 100 °C surgía el hidroxisulfato férrico, que contiene hidroxilos (OH) en lugar de agua en su estructura.

Este proceso requiere oxígeno gaseoso y genera agua como subproducto (Ecuación 1): 4 Fe²SO·HO + O → 4 Fe³SOOH + 2 HO

En términos simples: al calentar sulfatos hidratados con oxígeno, se liberan moléculas de agua y se forma un compuesto más estable. Esto explica por qué su detección desde órbita fue posible: el cambio atómico modifica cómo el mineral refleja la luz infrarroja, creando una firma distinta.

Qué implica este hallazgo para Marte

La investigación demuestra que ciertas zonas del planeta rojo estuvieron térmica y químicamente activas en épocas más recientes de lo que se creía. Esto abre nuevas preguntas sobre la habitabilidad tardía de Marte: si el calor, agua y oxígeno coexistieron, pudieron darse condiciones aptas para la vida.

El artículo completo, titulado “Caracterización del hidroxisulfato férrico en Marte e implicaciones del entorno geoquímico que sustenta su formación”, fue publicado en Nature Communications.

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