La parrilla de Liniers que celebra 10 años de historia de la mano de un sommelier de carnes
En su 10º aniversario, Viejo Patrón celebra la carne argentina en su máxima expresión con una propuesta protagonizada por cortes de novillos alimentados a pastura y achuras premium, elegidos por su dueño y sommelier de carnes, Julio Gagliano.
Viejo Patrón celebra 10 años de historia reafirmando su lugar como una de las parrillas más destacadas de la ciudad. Ubicado en una casona de estilo francés, este restaurante de Liniers combina el legado del asado argentino con una propuesta que equilibra técnica, hospitalidad y calidad, bajo la dirección del sommelier de carnes profesional Julio Gagliano.
Al frente del proyecto desde 2015, Gagliano —uno de los primeros egresados de la carrera de Sommelier de Carnes de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA)– propone un enfoque basado en el respeto por la materia prima y el conocimiento profundo del oficio, convirtiéndose en un referente dentro del rubro.
En un ambiente cálido y elegante, Viejo Patrón combina tradición y modernidad en sus tres niveles: un salón principal con parrilla a la vista, un primer piso con cava y piano para veladas más íntimas y una terraza semi-techada, ideal para las noches templadas.
Qué pedir en Viejo Patrón
La experiencia comienza de la mano de entradas con identidad propia, como provoleta con rúcula y nueces, buñuelos de espinaca con fondue de tomate y la popular tortilla de papa con queso provolone gratinado y chimichurri. También sorprenden clásicos infaltables como salchicha parrillera, chorizo artesanal, morcilla y la tabla de achuras con mollejas de corazón, riñones y chinchulines.
En la parrilla, las brasas definen el espíritu de la casa. Los cortes provienen de novillos alimentados a pastura y se cocinan al fuego para preservar su textura y sabor natural. Entre los más elegidos figuran el asado especial del centro (750 g) con cinco costillas, el costillar braseado (1,6 kg) de cocción lenta, el vacío del fino en manta (750 g) con papas cuña y chimichurri, el entrecot (850 g) con papas aplastadas, parmesano y rúcula, y la selección del sommelier (800 g), que reúne cortes como lomo, bife de chorizo, cuadril y punta de asado. También son elegidos para almuerzos y cenas el pollo pastoril al limón, el matambrito de cerdo y el osobuco braseado, platos que expanden el ritual del asado más allá de la carne vacuna.
La oferta de principales también luce pastas caseras —raviolones de espinaca, sorrentinos de jamón y queso—, opciones más elaboradas, como salmón cítrico con zucchini, tomates asados y alcaparras; ribs de cerdo con barbacoa casera y un clásico que no puede faltar en la carta: la milanesa de bife de chorizo, en versión tradicional o a la napolitana. Los postres, creados por la pastelera Florencia Gagliano, son el cierre ideal para una experiencia que celebra a la cocina argentina, como flan de dulce de leche, tiramisú o volcán de chocolate. Cada plato encuentra su maridaje ideal en la cava de vinos que ofrece etiquetas boutique nacionales e internacionales.
En su 10º aniversario, Viejo Patrón reafirma su esencia como una oda al fuego, la carne argentina y la hospitalidad de la mano de Julio Gagliano y un destacado equipo de trabajo, quienes cada día invitan a celebrar el encuentro de vecinos, familias y amigos.
Dónde queda Viejo Patrón
La parrilla se encuentra en la concurrida avenida Larrazábal 502, esq. Patrón, en el barrio de Liniers.
Instagram: @viejopatronrestogrill
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