Truco casero: cómo hacer para que el agua hierva más rápido
Con un truco casero sencillo, el agua hierve más rápido y el caldo se transforma en base ideal para sopas y guisos.
Truco casero: como hacer para que el agua hierva más rápido
Un truco casero muy sencillo puede cambiar por completo tu rutina en la cocina: lograr que el agua hierva más rápido y aprovechar al máximo el caldo resultante. Los cocineros profesionales lo aplican a diario en restaurantes: controlar la tapa y la temperatura permite reducir los tiempos de cocción, conservar el sabor de los alimentos y gastar menos energía.
Incluso agregar una pizca de sal al inicio modifica ligeramente el punto de ebullición, acelerando el hervor y haciendo que tus preparaciones sean más rápidas y eficientes.
Este truco casero no es magia, sino pura física y química aplicada a la cocina. Tapar la olla concentra el calor y evita que el agua se enfríe; subir la potencia al inicio hace que el líquido alcance el hervor más rápido; y usar ollas anchas permite que el calor se distribuya de manera uniforme, acelerando la cocción sin comprometer el sabor.
Cómo hacer para que el agua hierva más rápido
Para replicar este truco casero en tu casa, podés seguir hábitos de chef:
- Mantener la tapa puesta hasta que el agua empiece a hervir, evitando que se escape calor innecesario.
- Usar potencia máxima al inicio y ollas anchas, que aceleran la ebullición y permiten encadenar otras tareas en la cocina.
- Agregar un toque de sal, que modifica el punto de hervor y ayuda a que el agua hierva antes.
El agua de cocción, además, es un recurso valioso: el caldo de verduras o pasta está lleno de nutrientes y sabor. Podés guardarlo para sopas, guisos, ligar salsas, cocinar arroz y risottos, o incluso usarlo frío y sin sal para regar plantas, remojar legumbres o limpiar ollas con grasa.
Algunos cuidados importantes: dejá que el agua se enfríe antes de usarla en plantas, nunca uses agua con sal para riego, filtrala si tiene restos y no la guardes demasiado tiempo sin refrigerar. Si la re utilizás en la cocina, calentala bien y ajustá la sal para no alterar el sabor.
Con estos simples hábitos y este truco casero, vas a optimizar tus tiempos, mejorar el sabor de tus comidas y consumir menos energía en la cocina diaria, transformando un gesto mínimo en un gran aliado culinario.
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