Una investigación cautelosa

Después de dos meses, Pablo García recién será indagado por la muerte del vigilador. Se esperó hasta ahora para contar con las pericias. La fiscal busca llegar a juicio con todas las pruebas, segura. El pena posible es de 5 años de prisión.

Escribe Mauro Szeta

Pasaron dos meses y, finalmente, la justicia decidió tomarle declaración indagatoria a Pablo García, el hijo del periodista Eduardo Aliverti, acusado de matar al vigilador privado Reynaldo Rodas, atropellándolo con su auto, en Pilar. El delito: homicidio culposo. La pena posible: hasta 5 años de cárcel.

Para traducirlo, García fue acusado de causar la muerte de Rodas con su actuar negligente. La fiscal Inés Domínguez no pudo probar un delito más grave. Analizó si se trataba de un homicidio con dolo eventual, castigado con penas de 8 a 25 años de prisión, pero no pudo demostrarlo.

Esta figura es bastante difícil de probar. Se aplica en casos donde se demuestra que un conductor se representa el daño que puede causar manejando a determinada velocidad, y en determinadas condiciones, y así y todo, sigue adelante con la acción, y termina matando.

En el caso García, lo que dan por probado hasta ahora, es que manejaba alcoholizado, con el equivalente a la ingesta de siete vasos de cerveza, o vino, en su cuerpo. El hecho de que haya llevado durante 17 kilómetros en el asiento del acompañante a la víctima, por ahora no fue considerado agravante. 

Para llegar a la indagatoria, la fiscal esperó el resultado de todos los peritajes. Esa fue la explicación a por qué demoró casi tres meses, en indagar.

Después de la indagatoria, donde García puede mentir o negarse a declarar, la fiscal elevará el caso a juicio. La pregunta de fondo es si puede ir preso alguna vez. La respuesta es sí.

Durante el juicio, la fiscal puede pedir una pena que supere los tres años de cárcel y no exceda los cinco, y así, en caso de que lo condenen a García, la pena podría ser de cumplimiento efectivo. La defensa intentará demostrar, aunque parezca insostenible, que la culpa de lo que pasó fue del ciclista por haber circulado por la autopista Panamericana.

En el medio, está el reclamo civil. La familia de Rodas, exige 1.470.000 pesos de resarcimiento. Mientras, García no puede manejar y hasta ahora pagó una multa de 6.000 pesos por manejar alcoholizado.

Socialmente está aislado, y hasta ahora no se conoce su versión del caso. El jueves tendrá la oportunidad de contarla.

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