Un terrorista al grito de "Alepo" y "Alá es grande" acribilló al diplomático Andrei Karlov en una exposición fotográfica. Más tarde en la capital de Alemania un hombre, que podría ser paquistaní o afgano, arrolló a una multitud que hacía sus compras navideñas. Ambos ataques serían de origen terrorista.