Bolsonaro pisa la política salarial y los ingresos de los brasileños caen por primera vez desde 1994

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En los últimos tres meses el salario real de los trabajadores brasileños se redujo un 7,2% mientras el gobierno de Bolsonaro desincentiva las negociaciones colectivas y no actualiza el salario mínimo.

A comienzos del mes pasado el ministro de Economía de Brasil, el ultraortodoxo y ex funcionario de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, Paulo Guedes, admitió que el gobierno de Jair Bolsonaro congeló las políticas salariales y provocó la mayor pérdida del poder adquisitivo del salario desde la década del '90.

Este jueves el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) puso en cifras concretas esa caída del salario real y el empobrecimiento de los trabajadores brasileño.

De acuerdo con el IBGE el ingreso promedio de los trabajadores, si bien existen más oportunidades de empleo, se redujo 7,2% en el trimestre terminado en mayo de 2022 comparado con el mismo período de 2021.

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Paulo Guedes, ministro de Economía de Brasil

Paulo Guedes, ministro de Economía de Brasil

El ingreso promedio real de los brasileños es de 2.613 reales (62.100 pesos argentinos o 496 dólares), según el informe del organismo oficial brasileño, en tanto que el salario mínimo brasileño es de 200 dólares al cambio actual.

"Esta caída del ingreso anual es alimentada por segmentos formales de ocupación, incluido el sector público. Dentro de la masa de trabajadores formales existe un proceso de retracción en el ingreso", dijo la portavoz del IBGE.

Asimismo el IBGE infomró que el desempleo en Brasil cayó al 9,8% en el trimestre finalizado en mayo pasado, el menor nivel desde enero de 2016. Es decir, más trabajadores, pero con ingresos más bajos.

Según el IBGE, 10,6 millones de brasileños se encuentran actualmente desempleados buscando trabajo.

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Adriana Beringuy, coordinadora de encuesta de empleo del IBGE, explicó que existe un proceso de recuperación de pérdida de empleos ocurrida en 2020 durante las cuarentenas para enfrentar el peor momento de la pandemia.

Y advirtió que la caída a un dígito del índice de la desocupación dejó también en evidencia la política del gobierno de no estimular el aumento del salario mínimo ni las negociaciones colectivas.

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