Cuando la psicología inversa funciona a la perfección
El padre, muy astuto, usó esta técnica con su hijo para lograr que el pequeño haga lo que al principio se negaba.
Padre e hijo tenían que salir y mientras el primero quería hacerlo caminando, el segundo tenía ganas de ir en el auto. El pequeño se puso insistente y al padre no le quedó otra opción que usar la psicología inversa, que funcionó perfectamente.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario