El amor fue más fuerte: desafió al nazismo y no hizo el saludo
Las historias sobre los años de Hitler en Alemania son muchas. Pero esta semana circuló una foto de un hombre que, en medio de una gran marea de hombres, se negó al saludo nazi.
Corría el año 1936 y August Landmesser tuvo la valentía de negar el saludo nazi en medio de una multitud. Al hombre no le importó que el régimen se mantuviera fuerte. No tuvo miedo. Su historia de vida le dio fuerzas para mantener las convicciones y defender su amor.
La anécdota fue contada estos días por el diario español El Mundo, y una foto revolucionó internet: en medio de un mar de hombres con los brazos extendidos se ve a uno en rebeldía.
Aseguran que fue durante la botadura de un buque de la marina alemana, cuando un trabajador del astillero de Hamburgo prefirió ignorar el saludo nazi porque años atrás había sido castigado por haberse casado con Irma Eckler, una judía con quien tuvo dos hijas.
Consideraron que había cometido el delito de “deshonrar a la raza" y por ello lo metieron preso. De Irma se cree que también fue detenida, mientras que el destino de las niñas (Ingrid e Irene) fue crecer separadas: a una la enviaron con su abuela materna y a la otra la dieron en adopción.
El hombre de familia, ese que hoy es símbolo de valentía, fue enviado a la guerra, lo declararon desaparecido en combate y dado por muerto.
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