Condenado a muerte pide que suspendan la pena por su obesidad

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Ronald Post está condenado por asesinar a la mucama de un hotel. Pesa 220 kilos y cree que su ejecución por inyección letal resultaría en una muerte "atroz y prolongada".

Ronald Post, un condenado a muerte en Ohio (noroeste) que pesa 220 kilos, invocó su obesidad ante la Justicia para pedir que se suspenda su ejecución por inyección letal, prevista para enero próximo, porque resultaría en una muerte "atroz y prolongada".

El hombre, que debe ser ejecutado el 16 de enero, tiene 53 años y se encuentra en el corredor de la muerte hace 28 por el asesinato de una mucama durante un robo a mano armada en un hotel.

"Dada su condición física y médica singular, existe un gran riesgo de que cualquier intento de ejecutarlo conduzca a un sufrimiento físico y psicológico, así como a una muerte atroz y prolongada", según el recurso del detenido.

Cuatro años atrás, el personal médico de un hospital universitario de Ohio debió realizar tres intentos para colocar una vía intravenosa a Post, según la apelación, presentada la semana pasada ante un tribunal de ese Estado.

Un anestesista determinó que "el protocolo empleado en Ohio simplemente no funcionaría con Post. Y si (la inyección) le mata, podría llevar hasta 16 horas", señaló el abogado del condenado, Joseph Wilhelm, que invoca la 8a enmienda de la Constitución sobre la protección contra los tratos crueles e inhabituales.

Ohio ejecuta a sus condenados a muerte con una inyección en el brazo de una sola dosis de pentobarbital y no propone ningún otro método, a diferencia de otros estados.

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