Un preso de la prisión belga de Ittre (al sur de Bruselas) se fugó por la puerta principal de la institución tras la confusión creada al fracasar otro intento de evasión en un helicóptero que había sido secuestrado y en el que al parecer iban tres cómplices suyos.
Nordin Benallal, que no logró huir en el aparato que tomó tierra en la cárcel, se fugó finalmente gracias a otro cómplice que le esperaba dentro de un auto situado frente a la entrada del centro penitenciario, informó la agencia Belga.
La policía encontró ese vehículo en un bosque cercano pero no hay más pistas sobre el paradero de Benallal, según indicó el fiscal de Nivelles, Jean-Claude Eslander.
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Eslander dijo que la evasión estaba "muy bien preparada", ya que el fugado contó con la colaboración de hasta tres o cuatro hombres armados que irrumpieron en helicóptero en la cárcel, y de al menos otro cómplice que le esperaba en las inmediaciones del centro con un automóvil en marcha.
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Sobre las cinco y media de la tarde de ayer, entre tres y cuatro hombres armados y encapuchados irrumpieron en la empresa de helicópteros de pequeño tamaño Bynali, donde coaccionaron a uno de los mecánicos que allí se encontraban para que les condujera en helicóptero hasta la prisión de Ittre.
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Al sobrevolar la prisión, el piloto fue obligado a tomar tierra, maniobra que hizo con dificultad y provocó heridas a un preso que intentó acercarse al helicóptero.
Fue en ese momento cuando Benallal se hizo con un arma, que posiblemente le proporcionó alguien desde el aparato.
El reo consiguió entonces huir por la puerta principal, después de que fuese abierta por dos guardias de la cárcel que se disponían a evacuar al preso herido.
Aunque los guardias salieron tras él, Benallal consiguió darse a la fuga en un automóvil que le esperaba en las inmediaciones de la prisión.
El pasado mes de abril, otro preso belga, Erik Ferdinand, consiguió darse a la fuga de la cárcel de Lantin (Lieja) en un helicóptero con la ayuda de tres cómplices.
El director general de establecimientos penitenciarios belga, Michel George, dijo hoy respecto a la espectacular evasión de Benallal que "ningún centro penitenciario es infalible". "No se ha producido esta fuga por la falta de seguridad de las prisiones belgas, sino por el hecho que unos delincuentes contasen con un gran infraestructura de medios y no dudasen en usar las armas", consideró.
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