Miles protestan en Madrid contra el Papa

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Rechazan la utilización de dinero del Estado para un evento religioso. Tensión entre laicos y peregrinos católicos.

Varios miles de laicos inconformes con el gasto de dinero público en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y en la visita del Papa a Madrid marcharon por el centro de Madrid, donde se increparon mutuamente con peregrinos católicos, que llegaron también por miles procedentes de todo el mundo.

"Iros a misa" y "el Papa es un nazi", gritaban algunos mientras exhibían preservativos, al tiempo que los católicos respondían "Viva el Papa" y mostraban crucifijos.

La crítica y la desaprobación a la Jornada religiosa quedaron patentes durante las horas en que la protesta desfiló por las calles más céntricas de Madrid con carteles con leyendas como "La fe es el alimento de la ignorancia".

La plaza de la Puerta del Sol, que en los últimos meses se convirtió en emblema del llamado movimiento 15-M, que pide cambios políticos y sociales, protagonizó los momentos de más tensión al encontrarse grupos de peregrinos y de jóvenes miembros del movimiento de los "indignados".

La policía informó de la detención de una persona por lanzar una botella a uno de los agentes que procuraban evitar altercados mayores entre los integrantes de la protesta y los peregrinos de la JMJ.

Quienes criticaban el gasto que supone la visita papal repetían a los peregrinos: "tu mochila la pago yo y en la mochila llevas condones", mientras que algunos de los fieles de Benedicto XVI insistían en que la manifestación era "ilegal".

Los convocantes de la marcha insistieron en que se trataba de una manifestación "antipapa", pero sí que se oponen a que se empleen fondos públicos en una actividad religiosa, como la visita papal, que consideran de la esfera privada.

Bajo el lema "De mis impuestos, al Papa 0", los manifestantes expresaron su malestar por los privilegios otorgados a los peregrinos, como una reducción importante en las tarifas del transporte público o el alojamiento gratuito en pabellones y polideportivos, en momentos en que España vive una grave crisis económica.

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