Una nueva huelga general paralizó a Grecia, en una jornada en la que se registraron enfrentamientos entre policía y manifestantes, en medio de los rumores sobre la necesidad de nueva asistencia financiera.
Los servicios administrativos, las escuelas, el transporte público y decenas de vuelos nacionales e internacionales se vieron afectados por esta protesta en contra de la política de recortes impulsada por el Gobierno socialista. En Atenas, unas 20.000 personas salieron a las calles para expresar su malestar.
La policía se enfrentó cerca del parlamento a algunos manifestantes que lanzaron piedras contra los agentes, quienes respondieron con bombas de gases lacrimógenos.
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En total, fueron detenidas 24 personas en estos incidentes y, según el servicio de ambulancias de Atenas, doce manifestantes y dos policías sufrieron heridas, como contusiones y problemas respiratorios, por lo que fueron trasladados a hospitales.
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El Gobierno del primer ministro socialista Yorgos Papandréu quiere adoptar la semana que viene nuevas medidas de austeridad y privatizaciones, lo que fue el detonante de la huelga.
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El paro, el segundo en lo que va del año y que incluyó también a los periodistas, se produce en un clima de gran tensión por las informaciones aparecidas en los últimos días en la prensa nacional e internacional sobre la necesidad de un nuevo rescate millonario a Grecia.
Precisamente, mientras que miles de griegos enfurecidos salían a las calles de las mayores ciudades del país, el consejo de ministros revisaba las nuevas medidas para recaudar unos 76.000 millones de euros hasta 2015, que serán tramitadas en el parlamento el 18 de mayo.
El programa a medio plazo incluye la privatización de empresas estatales y recortes adicionales en el sector público, entre ellos reducir en unas 30.000 personas la cantidad de empleados públicos y alquilar o vender parte de la propiedad inmobiliaria del Estado.
El Gobierno también planteó un proyecto para frenar la evasión de impuestos, que representa actualmente más del 30 % del Producto Interior Bruto (PIB), con el fin de obtener otros 12.000 millones de euros.
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