Polémica: Donald Trump compartió videos del bombardeo a Venezuela musicalizados
El presidente de Estados Unidos difundió en sus redes un video del ataque a Caracas y lo musicalizó provocativamente con "Fortunate Son", la mítica canción de Creedence. Paradójicamente representa un himno contra la guerra y los privilegios del poder.
Donald Trump dio detalles de la captura de Nicolás Maduro.
Tras la conferencia de prensa brindada ayer por Donald Trump confirmando la captura de Nicolás Maduro, el presidente norteamericano difundió en sus redes sociales un video del operativo militar, donde al menos murieron 40 personas, y decidió musicalizarlo con un histórico himno antibélico.
A través de Truth Social, el mandatario estadounidense compartió imágenes de detonaciones registradas en Caracas y otras zonas del país, acompañadas por Fortunate Son, el icónico tema de Creedence Clearwater Revival. El tono celebratorio de la publicación contrasta de manera brutal con el significado histórico de la canción, asociada desde hace décadas a la denuncia de la guerra y de las desigualdades sociales que la sostienen.
La difusión del video coincidió con reportes de importantes medios internacionales, cuyos equipos registraron varias explosiones durante la madrugada del sábado en distintos puntos de la capital venezolana. En ese contexto, el gobierno de Venezuela denunció una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos y decretó el estado de emergencia nacional.
En medio del caos y de las reacciones de líderes internacionales, los testimonios de civiles expusieron el rostro más crudo del conflicto: "Las ventanas retumbaron, me escondí", relató una mujer que vive cerca de una zona militar. Hasta el momento se contabilizan al menos 40 personas muertas, muchas de ellas civiles.
Fortunate Son, el himno antibélico que Donald Trump usó para musicalizar el ataque a Venezuela
Fortunate Son fue escrita e interpretada por John Fogerty y lanzada en 1969, en el punto más álgido de la Guerra de Vietnam y de las protestas masivas contra el reclutamiento forzoso en Estados Unidos. La canción nació como una denuncia directa al sistema de privilegios que permitía a los hijos de las élites políticas y económicas evitar el frente de batalla, mientras los jóvenes de origen popular eran enviados a combatir.
Fogerty se inspiró en un hecho concreto: la boda de David Eisenhower, nieto del ex presidente Dwight D. Eisenhower, con Julie Nixon, hija del entonces mandatario Richard Nixon. Para el músico, aquella unión simbolizaba a una clase dirigente protegida de las consecuencias de la guerra que promovía.
La letra apunta sin rodeos contra esa hipocresía. “It ain’t me, I ain’t no senator’s son” (“No soy yo, no soy el hijo de un senador”) se convirtió en el verso central de una crítica feroz al nacionalismo vacío y al sacrificio desigual. Lejos de ser antimilitar o antipatriota, la canción cuestiona un sistema injusto que exige vidas a unos mientras resguarda a otros.
Su potencia no reside solo en el mensaje, sino en la forma: rock crudo, urgente y furioso, con una guitarra distorsionada y una voz que suena a grito. Esa energía la transformó en un himno generacional y la volvió inseparable del imaginario de Vietnam, reforzado por su uso en películas como Apocalypse Now y Forrest Gump.
Décadas después, su utilización como fondo musical de imágenes reales de bombardeos vuelve a generar controversia.
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