Así vive el mundo la fase de la cuarentena en la que entrará Argentina

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Desde Alemania, Dinamarca, Grecia, Irlanda y Perú le contaron a minutouno.como como viven las fases de la cuarentena por el coronavirus y coinciden en que habrá una nueva normalidad.

La pandemia de coronavirus Covid-19 era un fenómeno impensado en enero de 2020, cuando la mayoría de los pacientes contagiados eran habitantes de Asia, pero el 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el estado de crisis sanitaria en todo el planeta. Entonces los gobiernos tuvieron que cerrar fronteras, restringir actividades económicas y limitar el movimiento de los habitantes para evitar contagios masivos. El aislamiento social se convirtió en "normal".

Casi dos meses después, los gobiernos que consideran que pasaron el pico de contagios preparan la "desescalada" del aislamiento social, que implica no tanto la relajación de las restricciones, sino su reemplazo por unas nuevas: los barbijos llegaron para quedarse, tanto en la calle como en los comercios y en el transporte público,y la distancia de dos metros entre una persona y otra se convirtió en la "nueva normalidad".

Esa "nueva normalidad" se menciona tanto en el Reino Unido como en Perú, pero en cada país significa algo distinto. Lo que sí tienen en común todos los planes expuestos hasta la fecha (como en España, Irlanda, Alemania o Grecia) es que la salida del aislamiento social será gradual, monitoreada por el Estado y suspendida si los números de contagios suben o no están dadas las condiciones para avanzar a la siguiente etapa.

Alemania

La canciller Ángela Merkel fue clara al principio de la pandemia: el coronavirus Covid-19 sería el desafío más duro del país desde la Segunda Guerra Mundial. Al 8 de mayo el país registró 170.489 casos acumulados, de los cuales 7.468 resultaron fatales.

El país entró en cuarentena el 13 de marzo con medidas restrictivas que se anunciaron día tras día. "No sabíamos si íbamos a terminar absolutamente encerrados, como quien dice en un búnker, sin poder salir", reconoció a minutouno.com Mercedes del Carril, una influencer que siguió trabajando en su Instagram desde su casa de Wiesbaden, a 40km. de Frankfurt, a pesar del caos que supuso reorganizar la familia y la casa sin oficinas ni colegios.

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Ángela Merkel le habló con pedagogía a la población de Alemania y el país entra ahora en su nueva normalidad tras la pandemia

Ángela Merkel le habló con pedagogía a la población de Alemania y el país entra ahora en su nueva normalidad tras la pandemia

Con el norte de Italia (colapsado por la pandemia) pegado al sur de Alemania y teniendo en cuenta la difícil historia reciente del país, Merkel decidió no hacer del aislamiento social una medida obligatoria, sino que apeló a la pedagogía a través de una conferencia de prensa. Como "el alemán tiene la cultura de seguir las reglas a rajatabla", explicó Mercedes, el acuerdo entre la Canciller y la población fue un éxito.

"La siguieron desde el primer día. Cuando dijeron cerramos las plazas, la gente no tocaba una plaza. Cuando dijeron ya no te podés ni cruzar con alguien que no sea de tu grupo familiar, lo hicieron", explicó Mercedes, que es madre de un niño en edad de jardín de infantes. "Yo salgo con mi hijo a dar una vuelta en bicicleta, tomo medidas de distancia y me pongo el barbijo para subir al colectivo", detalló.

El 4 de mayo el Gobierno habilitó la apertura de los negocios como panaderías o peluquerías que tengan locales con una superficie de 700m2, y los servicios de restaurantes de comida para llevar, siempre teniendo en cuenta medidas de distanciamiento social e higiene. "De hecho entré a una panadería y tenía marcado en el piso las rayas de distancia", comentó Mercedes.

La "nueva normalidad" avanzará por etapas y el 4 de julio se espera que los estudiantes que deban rendir exámenes, pasar de primaria a secundaria o terminar sus ciclos lectivos puedan hacerlo. En las semanas anteriores ser reactivarán los sectores de la economía. "Esto es algo con lo que vamos a vivir mucho tiempo, hasta que se encuentre la vacuna", acotó la influencer.

Dinamarca

El país más al sur de Escandinavia hizo las cosas distintas a Suecia, donde los casos acumulados son 25.265 y ya hubo 3.175 muertes en pacientes positivos. En ambas naciones se aplicó un aislamiento social no obligatorio, pero en Dinamarca se empezó antes y se evitó la estrategia de la "inmunidad colectiva" que produjo más contagios en su vecino.

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Dinamarca empezó con el aislamiento antes que Suecia, y la pandemia fue mejor controlada

"Sólo quedaron abiertos los supermercados, farmacias y locales de comida para llevar. Pero siempre estuvo permitido salir a caminar por la ciudad, respetando la distancia con otros, y en algunos parques hasta se llegó a implementar dirección obligatoria en los senderos para evitar gente cruzándose", contó a minutouno.com Guillermo Maclaughlin, que hace dos meses trabajada desde su hogar por decisión de sus empleadores.

"En mi caso tuve suerte. Otros extranjeros perdieron sus trabajos en restaurantes y hoteles. El Gobierno a la semana habilitó un paquete de ayuda a muchas empresas para mantener los empleos, pagando entre un 75 a 90% de los sueldos si los empleados inactivos se tomaban cinco días de vacaciones forzadas", explicó, lo que demuestra que todas las economías tambalearon en mayor o menor medida durante la pandemia de coronavirus Covid-19.

También se cerraron las fronteras, pero no cancelando vuelos y trenes sino dejando entrar al país solo a personas que tengan residencia en Dinamarca. Las salidas, en cambio, siempre estuvieron permitidas.

"Me sorprendió lo bien que la población acató las medidas. Noté una alta confianza de la gente en la clase política. Las directivas del Gobierno son tomadas como decisiones de expertos y nadie piensa que les están mintiendo o manipulando", expresó Guillermo, que cambió Buenos Aires por Copenhague.

El resultado son 10.416 casos acumulados de Covid-19 hasta la fecha, y 522 muertes vinculadas a la pandemia. De hecho, las autoridades sanitarias no identificaron oficialmente un pico de la pandemia en el país, pero se presume que "va a venir dentro de poco, pero el sistema de salud lo va a tolerar".

Mientras tanto la población puede desarrollar la "nueva normalidad" desde abril con la apertura de tiendas de ropa y bicicleterías (claves en un país que adoptó la bicicleta como medio de transporte habitual), entre otros rubros. "Ahora se espera que el 10 de mayo reabran las fronteras y también los bares, restaurantes y cines, pero si lo postergan no me sorprendería. La única medida de largo plazo es la cancelación de todos los recitales hasta septiembre, incluso el Festival de Roskilde", agregó Guillermo.

Grecia

Con 2.691 casos acumulados y 150 muertes por coronavirus Covid-19 confirmadas en lo que va de la pandemia, Grecia vive esta semana la primera prueba de su "nueva normalidad": los residentes ya no tienen que enviar un SMS al 13033 con su nombre completo y dirección para informar a las autoridades sobre el motivo por el que saldrán a la calle.

Las opciones iban del 1 al 6, desde "ir al médico", a la farmacia o al banco hasta "sacar a pasear al perro o hacer ejercicio", y el chiste entre los griegos es que la pandemia le hizo brotar el espíritu atlético a mucha gente.

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Grecia comenzó a vivir su nueva normalidad esta semana tras superar el pico de la pandemia

Grecia comenzó a vivir su nueva normalidad esta semana tras superar el pico de la pandemia

"Nunca tuvimos prohibido salir a la calle, pero tenías que quedarte cerca de tu casa. Al principio teníamos los parques y las playas abiertos, pero cuando vieron que la gente se juntaba ahí los cerraron. Vamos a ver cuántos 'runners' hay ahora que podemos salir libremente", convino Constanza Valaouris, quien lleva casi dos meses teletrabajando desde su hogar en Drosia, a 25km al norte de Atenas.

"Las escuelas secundarias abrirán el 18 de mayo, restaurantes sólo a partir del 1° de junio para sentarse, y ahora son sólo para take away y delivery, como durante la cuarentena. El Gobierno fue claro: el lunes se levantaron algunas restricciones y verán el efecto en las próximas dos semanas. Si los números suben, volverá el encierro", enumeró. Los barbijos sí llegaron para quedarse, al menos en el transporte público.

Parte del éxito del aislamiento social en Grecia tuvo que ver con que el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, canceló las celebraciones de carnaval el 27 de febrero, un día después de que se confirmara el primer caso de Covid-19 en el país, y que para el 10 de marzo había cerrado los colegios y universidades.

Para el 22 del mismo mes ya regía una cuarentena estricta a la manera en que ocurrió en Argentina: quienes eran "trabajadores esenciales" tuvieron que tramitar un certificado y los demás, quedarse en sus domicilios. Lo próximo que canceló Mitsotakis fue mucho más sagrado que un pintoresco carnaval: Grecia se quedó sin su tradicional celebración de Pascuas, que tocaba una semana después que la católica romana.

"El domingo de Pascua se suelen hacer grandes asados, se asa una cabra entera, y grandes celebraciones. La Iglesia Ortodoxa Griega insistía en que se daría la Comunión, esto fue al principio, y la gente mayor religiosa decía 'Dios se asegurará de que no nos contagiemos el virus'. Me alegro de que el Gobierno haya intervenido. Imagino si los adultos mayores hubiesen tomado la comunión... tendríamos más contagiados", expresó Constanza a minutouno.com.

El Gobierno también prohibió el movimiento de personas a las islas o a las afueras de Atenas -la localidad más poblada de Grecia- "porque no querían que los residentes de las grandes ciudades propagaran el coronavirus en comunidades más chicas donde hay menos hospitales y la gente mayor que vive en ellas no tiene anticuerpos", explicó la comunicadora, cuya pareja, Dimitri, trabaja en gastronomía.

La apuesta al aislamiento social -o distanciamiento- fue efectiva y evitó, entre otras cosas, que el coronavirus Covid-19 golpeara a las poblaciones más pequeñas, o que entrara a los campamentos de regugiados, que están tan densamente poblados que un solo caso positivo podría poner en peligro a miles de personas.

Durante el tiempo que duró la parte más dura del aislamiento social "el Gobierno se aseguró de que no recibiéramos más refugiados", explicó Constanza, aunque "siempre son estrictos en la frontera", sobre todo con Turquía, del otro lado del mar Egeo, donde se dieron situaciones extremas como hundimientos de barcazas con personas que buscaban llegar a Grecia en medio de la pandemia.

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Los campamentos de refugiados en Grecia también entraron en aislamiento durante la pandemia

Los campamentos de refugiados en Grecia también entraron en aislamiento durante la pandemia

Las autoridades también "mantuvieron los campamentos de refugiados en un 'lockdown'", lo que permitió minimizar la cantidad de casos de coronavirus en circunstancias de hacinamiento.

"Creo que (el aislamiento) fue malo para los comerciantes y para el turismo. Ahí se fueron mayo y junio, y mucho del dinero que se gana en esas fechas es por el turismo", explicó Constanza. Julio y agosto podrían llegar con cambios como la reapertura de las playas para los griegos, pero desde el Gobierno "van a ser cautos sobre a quién dejan entrar, de qué países" en el caso de los turistas internacionales.

Irlanda

La República de Irlanda hizo las cosas muy diferentes a como actúo Londres, del otro lado del mar de San Jorge. Con 22.541 casos acumulados y unas 1.429 muertes por coronavirus Covid-19, es increíble que la "isla Esmeralda" esté tan cerca del Reino Unido y a la vez tan lejos en el escenario de la pandemia.

Según cifras recopiladas por la Universidad Johns Hopkins, en el Reino Unido hay 212.629 casos acumulados de Covid-19, de los cuales 31.315 resultaron fatales. El intento de obtener la "inmunidad colectiva" haciendo vida normal no fue efectivo la punto de que hasta el primer ministro, Boris Johnson, y el futuro rey, el príncipe Carlos, dieron positivo.

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Irlanda ya no será la misma tras la pandemia, pero hay una hoja de ruta para alcanzar la nueva normalidad

Irlanda ya no será la misma tras la pandemia, pero hay una hoja de ruta para alcanzar la nueva normalidad

Pero en Dublín el taoiseach (primer ministro), Leo Varadkar, ya presentó su "hoja de ruta" ("roadmap") de cinco fases que empieza el 18 de mayo y contempla la reapertura gradual de todas las actividades y ocupaciones que los residentes tenían antes de la pandemia, quizás con la intención de reactivar la economía tras los despidos masivos sobre todo en el rubro de gastronomía, uno de los que más empleos proporciona en el país.

Durante la pandemina el Gobierno implementó un programa de asistencia de €350 semanales para cada trabajador suspendido o despedido, pero el plazo en que se cobrará esa ayuda termina a fin de mayo y todavía no se anunciaron cambios en la materia.

"En mi caso me hicieron una carta con la cual indicaban que temporalmente, por el coronavirus y las normas impuestas por el Gobierno de mantener distancia, debía dejar de trabajar hasta que se cambiaran", relató a minutouno.com Lucy McNamara, que tiene un puesto en gastronomía en Dublín al que podría volver recién en agosto y debió firmar la misiva del gobierno.

A partir del 18 de mayo los residentes podrán volver a trabajar en actividades como la construcción o jardinería, en tiendas como peluquerías, ferreterías y bazares, se podrán hacer reuniones de hasta cuatro personas en espacios abiertos, y lo mismo para el ejercicio físico en grupo.

Desde el 8 de junio los empleados que puedan mantener dos metros de distancia de sus compañeros podrán regresar a sus puestos, pero a quienes hagan teletrabajo se les pedirá que sigan en esa modalidad. La restricción para hacer ejercicio se extenderá a 20 kilómetros a la redonda y se permitirán las visitas a geriátricos en pequeños grupos y por corto tiempo, y con el equipo de protección personal (EPP) adecuado.

Recién el 29 de junio abrirán las guarderías y jardines de infantes para los hijos quienes deban volver a trabajar, y las áreas de juegos donde se pueda garantizar la higiene y el distanciamiento social, ya que reanudarán las actividades en puntos de venta minorista con un número limitado de empleados y clientes.

Para el 20 de julio podrán abrir las peluquerías, y podrán celebrarse casamientos y bautismos con reuniones reducidas porque los templos estarán habilitados. Volverán a funcionar las empresas donde los empleados no puedan trabajar de manera remota, y los museos, galerías y otros centros culturales, pero siempre con distancia social y estricta higiene de manos en la entrada. Habrá hoteles y hostales, lo que podría reactivar un poco el turismo.

La última etapa de la reapertura social y económica de Irlanda será el 10 de agosto con la relajación de la mayoría de las restricciones que queden: bares y restaurantes podrán funcionar con clientes sentados en sus salones siempre que puedan garantizar una distancia de dos metros entre las mesas, las reglas para visitar a pacientes en hospitales o a residentes en geriátricos volverán a como eran antes de la pandemia y se reanudarán los deportes de contacto como el rugby, la lucha o el boxeo, pero siempre con una cantidad limitada de espectadores.

Todo en el plan de Varadkar contempla la distancia social y las normas de higiene como el uso de alcohol en gel o el lavado de manos frecuente, y cada fase se activará en la fecha correspondiente sólo la anterior resulta exitosa.

Perú

La pandemia de coronavirus Covid-19 tardó tres meses en tocar tierra en Sudamérica, pero en los primeros días de marzo se hizo sentir tanto en Argentina como en Perú, donde se confirmaron los primeros casos. Hoy los escenarios más dramáticos se dan en Ecuador y Brasil, pero en Lima el presidente Martín Vizcarra tiene sus propios contratiempos para dejar el aislamiento social atrás y llegar a esa "nueva normalidad".

De hecho, Vizcarra anunció este viernes que la medida de aislamiento social continuará hasta el 24 de mayo.

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La "nueva normalidad" llevará tiempo en Perú, donde el sistema de salud colapsó

En Perú, que lleva acumulados 61.847 casos y 1.714 muertes durante la pandemia, "la situación actual es de crisis, el sistema de Salud está desbordado", explicó el periodista peruano Nicolás Bello a minutouno.com. "El presidente dio cuarentena de dos semanas diciendo que el 12 de abril íbamos a llegar al pico de contagios, pero no se llegó", agregó.

La falta de kits para diagnóstico y de insumos y equipos médicos hizo que el Gobierno impusiera la cuarentena para ganar tiempo para adquirirlos. En esas semanas también se construyó un hospital en el distrito limeño Ate Vitarte, que ya está al máximo de su capacidad, y se acondicionó la Villa Panamericana que sirvió en los Juegos de 2019 con camas de cuidados intensivos o para pacientes en recuperación.

Vizcarra anunció este viernes que el Gobierno ya cuenta con 937 camas de terapia intenciva de las 1.000 que planeaba tener, y en el informe oficial de la fecha se declaró que hay 738 personas en esa instancia de cuidado.

"Las regiones que más afectadas están son Lambayeque (norte de Perú) Piura, y Loreto, que son también aquellas donde ha habido menos incidencia de respeto a la cuarentena", señaló el periodista limeño.

Por su parte el ministro del Interior, Gastón Rodríguez, admitió este viernes que el pueblo peruano se ha "relajado" en el cumplimiento de la cuarentena, y eso se puede notar en mercados y hospitales por igual.

Otro factor que mueve las decisiones del Gobierno en Lima es que el porcentaje de la actividad económica informal es muy alto en Perú -casi del 80%, apuntó Nicolás-, por lo que las familias de los sectores más populares recibieron un "fondo de rescate" de 780 soles (unos US$250) y se habilitó a los trabajadores que aportaban a las Asociaciones de Fondos de Pensiones (AFP) a extraer unos 2.000 soles (US$500) para mantenerse.

Ante el caos de la pandemia y el aislamiento social, los peruanos eligieron estar con sus familias, sin importar los sacrificios que tuvieran que hacer para volver a sus hogares. "Un montón de gente que vive en Lima empezó a migrar a pie a sus regiones y eso llevó a que el Gobierno tuviera que buscar alguna forma de poder devolverlos usando los recursos que hay", contó el periodista.

Las máscaras y los guantes se volvieron parte de la nueva normalidad en Perú, pero ya no corre la división entre hombres y mujeres para salir a la calle porque las tareas hogareñas están repartidas de modo tal que en los días en que ellas podían ir al mercado se producían aglomeraciones contraproducentes.

En ese país hasta se llegó a manejar la posibilidad de un impuesto a las grandes riquezas para sostener la situación económica durante lo que quede del aislamiento social, y por ahora hay "una especie de nueva normalidad en la que solamente puede salir un miembro de la familia por familia".

La perspectiva del verano tiene a los gobiernos del hemisferio norte en el camino a una nueva normalidad con barbijos y distancia social, pero con reactivación de la economía. Mientras tanto, en el sur, los países se preparan para pasar el invierno con lo que podría ser una crisis sanitaria de larga duración.