Pretenden asustar al asesino de Toulouse

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El objetivo es presionarlo para que se entregue porque lleva más de un día encerrado en su propia casa. El joven dijo ser de Al Qaeda y está acusado de matar judíos.

Agentes del cuerpo de elite francés RAID han recurrido al recurso de las detonaciones como medida de presión para que se entregue el presunto asesino de siete personas en Toulouse y Montauban. Se trata de un joven que dijo ser miembro de Al Qaeda y que lleva más un día atrincherado dentro de su domicilio.

El joven, un francés de origen argelino identificado como Mohamed Merah, había anunciado su intención de entregarse a las fuerzas. Pero fue una promesa que nunca cumplió.

Las tres primeras detonaciones se escucharon a las 22:34 del miércoles cerca de la casa y fueron seguidas por al menos otras diez a lo largo de la noche. Según el Ministerio del Interior no implicaban un asalto a su domicilio sino que buscaban aumentar "la presión" sobre el sospechoso.

En el barrio en el que se encuentra ubicado su inmueble se había interrumpido el alumbrado eléctrico a las 20:00 del miércoles, una medida que se sumó al corte de la calle y a la evacuación de ese edificio y de otros circundantes.

El experto en Defensa Jean-Paul Ney, consultado por la cadena "BFM", indicó que las autoridades han optado porque prime la prudencia y por desencadenar contra el asesino confeso una "auténtica guerra psicológica" para agotarle mentalmente.

El ministro del Interior, Claude Guéant, precisó este miércoles por la tarde que se buscaba evitar el asalto y capturarle vivo para poder presentarlo ante la Justicia y que rinda cuentas sobre lo cometido y sus motivaciones.

En las negociaciones se recurrió ayer a la madre del joven para que le convenciera, pero esta se negó a mediar alegando no tener ninguna influencia sobre su hijo, y se intentó también sin éxito, según los medios franceses, que amigos suyos le hicieran salir del edificio.

Merah, en conversaciones con los negociadores relatadas por el fiscal jefe de París, François Molins, se ha definido como un muyahidín miembro de la red terrorista Al Qaeda, organización que dijo que le había encomendado atentar en Francia.

Entre sus víctimas en Toulouse y en la vecina Montauban los pasados 11, 15 y 19 de marzo hay tres militares, tres niños y el padre de dos de ellos, que era profesor en la escuela judía en la que cometió el último ataque.

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