Sudán del Sur, un nuevo país en medio de África

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Es el Estado más joven del continente negro.

Mientras la Argentina celebró este 9 de julio el aniversario número 195 de la Declaración de la Independencia, del otro lado del mundo una nueva nación se presentó como soberana y libre: Sudán del Sur, ubicada en el corazón de África.

Tras casi cuatro décadas de enfrentamientos bélicos entre el norte y sur de Sudán, la región austral del país africano se convirtió este sábado 9 de julio de 2011 en el primer Estado soberano nacido en el siglo XXI.

Con una historia sangrienta llena de conquistadores que colonizaron las tierras fértiles al sur del río Nilo en busca de recursos naturales como el oro o la madera de ébano, el pequeño país sobrevivió a las invasiones de los turcos, egipcios y británicos.

El Estado moderno en Sudán se formó durante el protectorado ejercido por Egipto y Gran Bretaña entre 1898 y 1955, donde se designaron por primera vez regiones administrativas diferentes para el norte y sur del país.

Pero mientras el protectorado significó un cierto desarrollo para el norte de Sudán, la región sur quedó como un "distrito cerrado" donde regía una ordenanza especial que limitaba la actividad y movimientos de sus ciudadanos.

Fue esa diferencia la que alimentó años de resquemores entre los habitantes de Sudán, lo que detonó una guerra civil desde su independencia, en 1956, hasta la creación del Estado de Sudán del Sur, en 2011.

El flamante país está formado por diez estados menores, cuya población es de mayoría cristiana y animista, al contrario de la mayoría musulmana que habita el norte, que linda con Egipto. La ciudad de Juba fue elegida como capital.

Se estima que 2,5 millones de personas perdieron la vida y otros 5 millones huyeron para refugiarse en otros países durante los 37 años de guerra civil, que finalmente terminó en enero 2005 con el referéndum realizado entre la administración de la Jartum (Sudán) y el actual gobierno de Sudán del Sur, a cargo del Movimiento Popular de Liberación de Sudán (MPLS), una antigua guerrilla devenida en partido político.

El resultado de la votación fue contundente, con un 98 por ciento de sudaneses del sur dispuestos a independizarse. La nueva nación tiene 9 millones de habitantes, sin contar a los numerosos refugiados en países vecinos, como Kenia.


 


El ejército de Sudán del Sur desfiló este sábado por las calles de Juba con la nueva bandera del país en alto, pero en el futuro cercano se plantea una gran cantidad de asuntos pendientes, desde la puesta en marcha de un sistema de salud pública y educación libre y la redacción de una Constitución, hasta la construcción de las carreteras y puentes destruidos tras años de guerra civil.

Además se debe dividir la deuda externa que poseía Sudán al completo, así como las ganancias obtenidas por la extracción de petróleo.

Para el presidente del país, Salva Kiir Mayardit, este 9 de julio "es histórico" y "sagrado", aunque reconoció que todavía hay que resolver varios conflictos en su frontera norte con Sudán, donde se encuentran las disputadas áreas de Abyei y Kordofán del Sur, ricas en recursos petroleros que están bajo el mando de las Naciones Unidas.

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