El presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Max Mosley, involucrado en un escándalo tras ser filmado en una sesión de sadomasoquismo, defendió el domingo, en el Sunday Telegraph, su derecho a tener una vida sexual "excéntrica".
El vídeo mostraba al máximo responsable de la FIA con cinco mujeres jóvenes, algunas vestidas en traje de rayas de prisionero o con uniforme, lo que causó gran polémica en el mundo deportivo, obligando a la organización a convocar una asamblea general extraordinaria, el 3 de junio, en París, para discutir la posición de Mosley, de 68 años.
Pero las críticas, están "fundadas en la idea de que no se puede tener en la vida ninguna actividad sexual que sea un poco excéntrica", estimó Mosley.
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"La mayoría de la gente dice que si a alguien le gusta este tipo de cosas, mientras esto no cause mal a nadie y quede en el ámbito de lo privado (...), no les incumbe", añadió.
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El responsable de la FIA desmintió una vez más que los actos filmados tuviesen alguna connotación nazi, como cierta parte de la prensa ha sugerido.
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Mosley acusó al tabloide News of The World, que difundió extractos del vídeo el 30 de marzo, de haber ideado una "mentira calculada y deliberada", recordando que ha demandado al periódico.
Preguntado sobre la próxima asamblea de la FIA, respondió: "Si quieren que continúe, continuaré. Si no quieren, pararé".
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